La posibilidad de que las estaciones de combustibles dejen de aceptar pagos con tarjetas bancarias ha generado preocupación entre ciudadanos en el Gran Santo Domingo, quienes consideran que esta medida afectaría la comodidad, la seguridad y la economía de miles de usuarios. La Asociación Nacional de Detallistas de Gasolinas (Anadegas) anunció la iniciativa como una protesta por las altas comisiones que cobra la banca por el uso de tarjetas.
Durante un recorrido por distintos puntos de la ciudad, la mayoría de los consultados expresó su desacuerdo con la propuesta. Muchos argumentaron que la eliminación de los pagos con tarjeta obligaría a los consumidores a llevar efectivo, aumentando el riesgo de robos. “Hay gente que no anda con efectivo y nada más anda con tarjeta. Esa medida muchas veces perjudica”, manifestó Bolívar de la Cruz, uno de los ciudadanos entrevistados.
Otros ciudadanos, como Miguelina, señalaron que es más seguro usar tarjetas, ya que en caso de robo se puede bloquear la tarjeta de inmediato. “Eso está mal, porque es más fácil que atraquen a una persona cuando anda con todo ese efectivo arriba”, comentó.
Varios entrevistados también relacionaron la medida con el aumento de impuestos y el costo de la vida. “Aquí se está pagando impuesto por todo. Hasta por uno respirar se paga impuesto. Si esa es la forma de evitar más cobros, entonces que las quiten”, expresó Domito Montero.
La situación económica del país sigue siendo un tema de preocupación para muchos. Manuel Villanueva afirmó que, a pesar de la baja en el precio del petróleo, los combustibles siguen caros. “Estamos cogiendo candela por un tubo. Al final siempre terminan subiendo los precios”, agregó.
Algunos ciudadanos entendieron que la decisión de Anadegas podría estar relacionada con las altas comisiones que deben pagar los propietarios de estaciones de combustibles por el uso de tarjetas. “Hay mucha mafia con la tarjeta y con los pagos. Ellos sabrán por qué están tomando esa decisión”, comentó Villanueva.
A pesar de las razones expuestas, la mayoría de los entrevistados coincidió en que eliminar los pagos electrónicos representaría un retroceso. “No estoy de acuerdo. Nosotros trabajamos en la calle y muchas veces no andamos con efectivo. La tarjeta nos facilita hacer los pagos”, sostuvo Gabriel.
La reacción de la población se produce tras el anuncio del presidente de Anadegas, Juan Elías Pérez, quien indicó que el gremio contempla retirar las terminales de pago electrónico de unas 780 estaciones de combustibles. Según Pérez, las entidades financieras reciben alrededor de siete pesos por cada galón vendido mediante pagos electrónicos, lo que representa cerca del 27 % de la utilidad bruta de las estaciones, una situación que calificó de insostenible para el sector.
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