El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, exigió este martes a Estados Unidos el cumplimiento de las obligaciones acordadas durante las negociaciones del pasado domingo en Suiza, según el memorando de entendimiento firmado por ambas partes.
En un mensaje en la red social X, Pezeshkian enfatizó que el éxito de las conversaciones depende del respeto a los compromisos asumidos y su correcta implementación. También advirtió que cualquier declaración que se desvíe del contenido pactado no beneficiará el avance del diálogo.
El mandatario iraní subrayó que la eficacia de las conversaciones se mide por el compromiso pleno con las obligaciones acordadas. El progreso del proceso será evaluado en función del grado de cumplimiento de las responsabilidades asumidas por ambas partes.
Aunque no especificó a qué declaraciones se refería, varios comentarios recientes del presidente estadounidense, Donald Trump, han generado cuestionamientos desde Teherán. Además, el vicepresidente estadounidense, JD Vance, afirmó que los fondos iraníes congelados no serán liberados hasta que se logren nuevos avances en las negociaciones, lo que contrasta con la versión de las autoridades iraníes.
El viceministro de Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, indicó que las conversaciones concluyeron con un acuerdo para la liberación inmediata de 12.000 millones de dólares en activos iraníes congelados. También mencionó que Washington emitió una licencia que permite la comercialización de petróleo producido por Irán.
Las negociaciones en Bürgenstock, Suiza, han sido valoradas como positivas por ambas partes. Vance destacó que se logró un “muy buen progreso” y aseguró que el estrecho de Ormuz permanece abierto para el tránsito marítimo internacional.
El vicepresidente estadounidense también mencionó que el Organismo Internacional de Energía Atómica podrá acceder nuevamente a territorio iraní para realizar labores de supervisión, un aspecto clave en el proceso de acercamiento entre Washington y Teherán.
Como parte de las medidas del entendimiento alcanzado, Estados Unidos levantó la semana pasada el bloqueo a los puertos y costas iraníes, una decisión que había impactado significativamente las exportaciones de crudo de la República Islámica.
Antes de las restricciones, Irán exportaba más de 1,5 millones de barriles de petróleo diarios, pero tras la imposición del cerco estadounidense, el volumen cayó a aproximadamente 260.000 barriles por día en mayo, afectando una de las principales fuentes de ingresos del país.
La eventual liberación de fondos congelados y la flexibilización de las restricciones energéticas podrían representar un alivio significativo para la economía iraní, mientras ambas naciones continúan buscando formas de consolidar un acuerdo más amplio.
Te puede interesar...
