Residentes de la comunidad El Coquito, en San Antonio de Guerra, cuestionan la seguridad del hogar de paso del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani) tras la muerte de una adolescente de 14 años y las frecuentes salidas de menores del recinto. La institución aclara que estas no son fugas, sino «salidas no consentidas» de adolescentes que son localizados y reintegrados mediante protocolos de protección.
La preocupación de los vecinos ha aumentado tras el incidente del 2 de junio, cuando más de diez adolescentes abandonaron temporalmente las instalaciones. Mientras la comunidad interpreta estos hechos como una señal de supervisión insuficiente, Conani defiende que los hogares de paso son espacios de acogida y no centros de privación de libertad.
Inquietud en la comunidad
Los vecinos expresan su inquietud por los gritos que aseguran escuchar desde el interior del hogar y la falta de información sobre lo que sucede dentro. Algunos han visto a menores saltar las paredes perimetrales para escapar hacia áreas boscosas cercanas.
Conani, por su parte, señala que el centro alberga adolescentes con alta vulnerabilidad, muchos de los cuales han sido víctimas de abandono o abuso. La entidad enfatiza que su enfoque está en la restitución de derechos y el acompañamiento psicosocial de los menores.
Después de los recientes incidentes, Conani ha implementado medidas internas para mejorar la atención en los hogares de paso y descongestionar las instalaciones. La adolescente fallecida había ingresado al Sistema Nacional de Protección el 15 de mayo y estaba bajo seguimiento especializado debido a su estado de salud y vulnerabilidad.
Tras su muerte, la institución suspendió al personal de seguridad y acompañamiento. Además, la Segunda Sala Penal de Niños, Niñas y Adolescentes de Santo Domingo dictó 30 días de medida cautelar de internamiento a tres adolescentes de 14, 16 y 17 años, señaladas como presuntas responsables del incidente.
Según el expediente del Ministerio Público, que incluye el testimonio de una menor que compartía habitación con la víctima y las acusadas, el hecho ocurrió durante la madrugada mientras dormían en el centro, donde había al menos 30 menores de edad en el dormitorio.

