La estabilidad sociopolítica, la conectividad aérea y el dinamismo del sector turístico han convertido a República Dominicana en uno de los principales receptores de inversiones hoteleras del Caribe, lo que ha llevado a las cadenas españolas Meliá e Iberostar a reforzar su presencia en el país tras reducir sus operaciones en Cuba.
Desde su llegada a Cuba en la década de 1990, Meliá e Iberostar jugaron un papel clave en el desarrollo de la industria turística de la isla. Sin embargo, tres décadas después, ambas empresas están reconfigurando sus estrategias, cerrando 15 hoteles en Cuba y desvinculándose de 12 establecimientos administrados junto al conglomerado estatal Gaesa.
La decisión de estas cadenas hoteleras se produce en un contexto de crisis en Cuba, donde la situación se ha visto agravada por sanciones estadounidenses y problemas económicos. Recientemente, la empresa canadiense Blue Diamond también anunció su salida de la isla, lo que refleja una tendencia de empresas que buscan mercados más estables.
Las sanciones impuestas por Estados Unidos, que afectan a entidades vinculadas a sectores estratégicos cubanos, han llevado a Meliá a justificar su salida por factores geopolíticos y económicos que impactan la seguridad de sus operaciones. Muchos de los hoteles en Cuba ya estaban cerrados o funcionando con limitaciones debido a apagones y problemas de abastecimiento.
República Dominicana como destino atractivo
En contraste, República Dominicana se ha consolidado como el principal destino turístico del Caribe, con cifras récord de visitantes y una sólida estrategia de expansión. Meliá e Iberostar han mantenido y ampliado sus operaciones en el país, convirtiéndolas en pilares de sus estrategias regionales.
Meliá cuenta con una de las mayores carteras hoteleras en República Dominicana, con presencia en Punta Cana, Bávaro, Miches y Puerto Plata. La empresa sigue desarrollando complejos turísticos emblemáticos y ampliando su oferta de lujo.
Iberostar, por su parte, tiene una fuerte presencia en Punta Cana y ha implementado una estrategia centrada en la sostenibilidad y el turismo de alto valor agregado. Su asociación con Grupo Puntacana ha sido clave en la transformación turística del país, participando en proyectos significativos como el Meliá Bergantín Beach Resort, que se espera abrir en 2026.
Impacto en el turismo caribeño
República Dominicana supera a Cuba en llegadas de visitantes y capacidad aérea, con un crecimiento del 5.9 % en el sector de hoteles, bares y restaurantes en los primeros meses de 2026. En contraste, Cuba ha visto una disminución del 56 % en visitantes internacionales en el mismo período.
La retirada parcial de Meliá e Iberostar de Cuba marca un punto de inflexión en el turismo caribeño, reflejando un cambio hacia destinos que ofrecen estabilidad y oportunidades de crecimiento. Este fenómeno indica un desplazamiento de inversiones hacia países que garantizan conectividad y seguridad jurídica.
En este nuevo mapa turístico, República Dominicana no solo recibe más turistas, sino que se establece como el principal centro de operaciones de las grandes cadenas hoteleras españolas en el Caribe, un liderazgo que se vuelve más relevante ante la crisis que enfrenta Cuba.

