Rusia ha rechazado el último plan de paz para Ucrania, divulgado por medios estadounidenses, argumentando que la propuesta solo contempla un alto el fuego inmediato sin ofrecer soluciones duraderas al conflicto. El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, criticó que las informaciones filtradas no detallan cómo se lograría una paz estable entre Moscú y Kiev.
Durante una cumbre de la Conferencia de Interacción y Medidas de Confianza en Asia (CICA), Lavrov manifestó que no ha visto ideas concretas sobre cómo avanzar hacia una paz sostenible a largo plazo. Además, aseguró que Moscú no ha recibido la propuesta oficialmente y acusó a Ucrania y sus aliados europeos de estar dispuestos a incumplir una posible tregua.
El canciller ruso también mencionó que, desde la reunión entre los presidentes Vladímir Putin y Donald Trump en agosto de 2025, las iniciativas occidentales para alcanzar la paz han retrocedido constantemente. Lavrov advirtió que, si no se logra avanzar mediante negociaciones, el desenlace dependerá de las acciones militares, aunque afirmó que Rusia está dispuesta a participar en conversaciones razonables.
Detalles del plan de paz
El plan de paz, discutido por representantes de Estados Unidos y Ucrania con la participación de enviados de Reino Unido, Francia y Alemania, incluye varios puntos clave. El primero se centra en la reconstrucción de Ucrania, proponiendo la participación del Banco Mundial y la firma de inversiones BlackRock para recuperar las zonas afectadas y apoyar a las familias de los militares fallecidos.
El segundo punto sugiere garantías de seguridad para Kiev, donde Estados Unidos y los países europeos responderían militarmente ante un nuevo ataque ruso, similar al artículo 5 del tratado de la OTAN. También se contempla que Rusia negocie acuerdos de seguridad con los países europeos.
El tercer apartado del plan plantea un acuerdo energético entre Rusia, Ucrania y Europa, que podría incluir infraestructuras de transporte de petróleo y gas, así como el levantamiento de sanciones. El cuarto punto propone un alto el fuego a lo largo de la actual línea del frente, permitiendo a Rusia conservar el control de aproximadamente una quinta parte del territorio ucraniano.
Por otro lado, el Kremlin ha desvinculado un acuerdo con Estados Unidos para el suministro de diésel ruso de las conversaciones sobre el nuevo plan de paz. Según The Washington Post, emisarios estadounidenses han sugerido que el acuerdo energético podría facilitar el regreso de Rusia a la mesa de negociaciones.
A pesar de estos esfuerzos, la propuesta sigue siendo incierta y no puede considerarse un acuerdo de paz alcanzado hasta que se confirme su presentación formal y la aceptación por las partes. Las diferencias sobre garantías de seguridad, territorio y sanciones siguen siendo obstáculos significativos para poner fin a la guerra.

