La psicóloga y terapeuta familiar Oneida Páez destacó la importancia de priorizar la salud mental de niños, adolescentes y jóvenes en República Dominicana mediante la educación emocional desde edades tempranas. Esto es esencial para prevenir problemas como la violencia y las adicciones en el futuro.
Páez explicó que el rendimiento académico no siempre está vinculado a la capacidad de gestionar emociones, por lo que ambas áreas deben desarrollarse en conjunto. Afirmó que jóvenes con buenas calificaciones pueden carecer de herramientas para enfrentar situaciones como el acoso escolar y la depresión.
“Una cosa no tiene que ver con la otra y ahí entra el término de la inteligencia emocional”, indicó. La especialista subrayó que la responsabilidad de educar emocionalmente a los jóvenes no debe recaer solo en los padres, ya que muchos adultos también carecen de las herramientas necesarias para gestionar sus propias emociones.
Durante una entrevista en el programa “Con la Dra. Controversia”, transmitido por El Nuevo Diario TV, Páez también mencionó la necesidad de reducir el estigma en torno a la atención psicológica y normalizar la búsqueda de ayuda profesional. Sin embargo, advirtió sobre las dificultades para acceder a estos servicios, especialmente por limitaciones económicas.
“Pedir ayuda es sinónimo, más que de debilidad, de valentía”, sostuvo. La terapeuta familiar enfatizó la importancia de desarrollar campañas permanentes de promoción y prevención de la salud mental.
Páez señaló que cambios drásticos de comportamiento, aislamiento y disminución del rendimiento escolar son señales de alerta que requieren atención. Llamó a los padres y adultos responsables a observar estas manifestaciones y no minimizar los sentimientos de los jóvenes.
En cuanto a las políticas públicas, mencionó que el país cuenta con la Ley de Salud Mental 12-06, pero necesita más recursos humanos y económicos para su implementación. Propuso incorporar más psicólogos en centros educativos y hospitalarios, así como trabajadores sociales y visitas domiciliarias.
La especialista también expresó su preocupación por el impacto de las redes sociales en la juventud, que pueden generar presión social y alteraciones del sueño. Resaltó que la educación emocional ayuda a desarrollar herramientas para enfrentar dificultades sin recurrir a comportamientos dañinos.
Páez concluyó que la prevención de problemas de salud mental debe involucrar a familias, escuelas, instituciones públicas y organizaciones, ya que se requiere un esfuerzo conjunto de toda la sociedad.

