El primer ministro haitiano, Alix Didier Fils-Aimé, anunció este martes que su Gobierno, con el respaldo de El Salvador, se compromete a erradicar las bandas armadas que generan violencia en el país, con el objetivo de restablecer la seguridad y organizar elecciones creíbles.
Fils-Aimé destacó que se ha alcanzado la cifra de 4,000 soldados de fuerzas internacionales en Haití, lo que, según él, permitirá a las autoridades combatir de manera más efectiva a las pandillas. «Hemos llegado a una etapa decisiva. Con este refuerzo, las pandillas ya no podrán dormir», afirmó.
La cifra de 4,000 soldados incluye más de 2,000 militares enviados por el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, además de un contingente de varios países que forman parte de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés), establecida por el Consejo de Seguridad de la ONU.
El primer ministro advirtió a las bandas armadas que su tiempo se está acabando, enfatizando la determinación de su Gobierno para restaurar el orden en el país. Esta estrategia se presenta en un contexto de creciente violencia y criminalidad en Haití.
El apoyo internacional, especialmente de El Salvador, se considera crucial para enfrentar la crisis de seguridad que afecta a Haití desde hace años. Las bandas han tomado el control de diversas áreas, lo que ha llevado a un aumento en la violencia y la inseguridad.
La situación en Haití ha generado preocupación a nivel internacional, y la comunidad global observa de cerca los esfuerzos del Gobierno para estabilizar el país. Se espera que la llegada de más tropas contribuya a mejorar la situación de seguridad.
El primer ministro concluyó su declaración reafirmando la importancia de la colaboración internacional para enfrentar este desafío y la urgencia de restablecer la paz en Haití.

