A pesar de la resistencia inicial, la mayoría de los padres y estudiantes han aceptado la prohibición de celulares en las escuelas, dispuesta por el Ministerio de Educación (Minerd). Ángel Matos, coordinador administrativo del liceo Víctor Estrella Liz, afirma que la medida ha dado resultados positivos, ya que los estudiantes ahora juegan más en el patio y entre ellos.
Matos explica que, desde que se prohibió la entrada de celulares, los estudiantes han comenzado a aprovechar más los espacios de recreación durante los recesos, participando en juegos como el ajedrez y la escalera, actividades que antes eran desplazadas por el uso de teléfonos. Aunque reconoce la resistencia inicial de algunos alumnos, considera que la medida ha sido respaldada por los padres.
«Sabíamos que los muchachos tendrían resistencia debido a su dependencia del dispositivo», señala Matos, añadiendo que ya no se están introduciendo de manera clandestina como antes. El liceo retiene los celulares que se detectan en el centro hasta que los padres acuden a retirarlos, una decisión que responde a las distracciones durante las clases y a situaciones relacionadas con grabaciones.
Normas de convivencia
Ivelice Enrique, orientadora de la Escuela Mauricio Báez, describe una dinámica similar, asegurando que la prohibición de celulares forma parte de las normas de convivencia que se explican a los alumnos desde el proceso de inscripción. «Cuando los estudiantes traen un celular, se lo retiramos y al otro día citamos a los padres para explicarles la norma», indica.
En términos generales, Enrique sostiene que tanto los estudiantes como sus familias han aceptado la disposición, aunque admite que aún hay casos de alumnos que intentan llevar sus dispositivos. En la Escuela Juan Pablo Duarte, el director Victorino Germosén asegura que el cumplimiento de la medida ronda el 90 %, aunque algunos estudiantes siguen intentando entrar los teléfonos a escondidas.
Germosén explica que, en esos casos, el equipo es retenido y los padres deben acudir al centro. Si la conducta se repite, la retención puede extenderse, según los acuerdos establecidos con las familias. El director considera que la regulación ha contribuido a reducir las distracciones, aunque su cumplimiento depende del respaldo de los padres.
Lineamientos del Minerd
La Orden Departamental 011-2026 del Minerd establece lineamientos para regular el uso de dispositivos móviles y pantallas en los centros educativos, con el objetivo de promover un uso más seguro y equilibrado de la tecnología. La disposición contempla restricciones según el nivel educativo y establece que, en secundaria, el uso de estos dispositivos debe responder a criterios pedagógicos y contar con supervisión.
Además, se prevén excepciones para estudiantes que necesiten tener sus dispositivos cerca por razones de salud o para facilitar el monitoreo de sus padres mediante aplicaciones. Los centros consultados coinciden en que la regulación ha ayudado a disminuir las distracciones y a recuperar espacios de interacción entre los estudiantes.

