El Fondo Monetario Internacional (FMI) advierte que la inflación en EE.UU., que alcanzó un 3.8% interanual en abril, no regresará al objetivo del 2% hasta finales de 2027, debido a la influencia de los precios del petróleo y los aranceles impuestos por la administración de Donald Trump.
Según la portavoz del FMI, Julie Kozack, la guerra en Oriente Medio ha generado un aumento en los precios del crudo, lo que está ejerciendo presión sobre la inflación en la economía estadounidense. Este pronóstico se ha retrasado en seis meses respecto a las estimaciones anteriores del fondo.
El FMI también señala que los aranceles implementados por la administración Trump han tenido un efecto gradual en el costo de vida, contribuyendo a la persistencia de la inflación elevada. La entidad considera que estos factores prolongarán los impulsos inflacionarios en el país.
Kozack destacó que la proyección de inflación general muestra un riesgo al alza, lo que implica que la Reserva Federal debe proceder con cautela en sus políticas monetarias. La comunicación clara de la Reserva Federal será crucial para manejar esta situación.
El nuevo escenario plantea desafíos para el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, quien enfrenta la tarea de controlar una inflación que se mantiene muy por encima del objetivo establecido. Las expectativas de una mayor flexibilización monetaria también están presentes, lo que podría influir en las decisiones futuras.
Con esta situación, el FMI recalca la importancia de ajustar las políticas monetarias a los datos disponibles, para abordar adecuadamente la inflación en EE.UU. La incertidumbre en los mercados de crudo y la política comercial seguirán siendo factores determinantes en el futuro económico del país.

