El miércoles, miles de jóvenes daneses se manifestaron en Copenhague contra el plan del Gobierno de recortar las ayudas estudiantiles, lo que ha generado un creciente descontento juvenil en Europa. La protesta se llevó a cabo bajo el lema «¡Ya basta!» y fue organizada por once asociaciones de estudiantes de secundaria y universitarios.
Los manifestantes se concentraron en la plaza del Ayuntamiento antes de marchar hacia el Parlamento, donde expresaron su oposición a los recortes que buscan liberar fondos para el gasto en defensa. Según los organizadores, alrededor de 40,000 estudiantes participaron en la huelga en 57 centros educativos, de los cuales entre 12,000 y 13,000 se unieron a la protesta en Copenhague.
Con un cielo soleado de otoño, los jóvenes corearon «Promesas incumplidas» y llevaron pancartas con mensajes como «Salvad la SU», en referencia a la ayuda estudiantil, «¡Menos ayudas, menos formación!» y «¡No engañéis a los jóvenes!».
El proyecto de presupuestos del Gobierno danés de centroizquierda contempla la eliminación de la ayuda estudiantil para aquellos que viven con sus padres y cuyos progenitores tienen ingresos anuales conjuntos superiores a 700,000 coronas danesas (aproximadamente 104,440 dólares).
Además, la ayuda se reduciría progresivamente para los estudiantes cuyos padres ganan entre 419,589 y 700,000 coronas al año, lo que equivale a entre 63,216 y 105,463 dólares respectivamente.
Este recorte ha generado preocupación entre los jóvenes, quienes consideran que afectará su acceso a la educación y su futuro profesional. La protesta es una clara señal del descontento que se vive en el país respecto a las políticas educativas actuales.
Las manifestaciones reflejan un movimiento más amplio en Europa, donde los jóvenes están cada vez más vocales en la defensa de sus derechos y necesidades educativas. La situación en Dinamarca podría influir en futuras decisiones políticas relacionadas con la educación en la región.

