El presidente de Colombia, Gustavo Petro, enfrenta una suspensión provisional ordenada por una comisión de la Cámara de Representantes mientras asiste a una reunión en las Naciones Unidas. Esta decisión, que se encuentra pendiente de trámite en el Senado, se produce a solo once días de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Petro viajó a Nueva York para liderar un debate sobre la paz en Oriente Medio, en el marco de la presidencia colombiana del Consejo de Seguridad.
La presidenta de la Comisión de Investigación y Acusación, Gloria Arizabaleta, anunció la suspensión debido a la presunta participación de Petro en la campaña electoral, específicamente en apoyo al candidato izquierdista Iván Cepeda. Según la constitución colombiana, Petro no puede optar a la reelección ni participar en los comicios, lo que complica su situación.
Durante su intervención en la ONU, Petro se reafirmó como presidente y rechazó las especulaciones sobre su permanencia en el cargo más allá del 6 de agosto. En su discurso, abordó los peligros de la inteligencia artificial en manos de poderosos y criticó el consumo de hidrocarburos, advirtiendo que estos factores podrían amenazar la humanidad.
El mandatario también se centró en los conflictos en la región, especialmente en Gaza, al que describió como «el origen cultural de la guerra en Oriente Medio». Lamentó que se intente resolver las guerras con más armamento y abogó por un compromiso global contra las armas nucleares.
Petro enfatizó que «ningún pueblo debe ser bloqueado», mencionando a países como Catar, Emiratos Árabes Unidos e Irán en su crítica a las políticas de guerra. Su intervención incluyó una clara alusión a las acciones militares del gobierno de Donald Trump en la región.
En medio de la sesión, Petro se retiró para atender a los medios y defenderse de las acusaciones, alegando que no ha realizado «intervenciones políticas» y denunciando una violación de la ley colombiana. Afirmó ser víctima de una maniobra de «extorsión a su Gobierno».
El presidente también mencionó que el abogado de Arizabaleta está vinculado al candidato ultraderechista Abelardo de la Espriella, quien ganó en la primera ronda de las elecciones. Petro sugirió que esta situación podría ser un intento de sabotaje electoral.
El mandatario argumentó que la comisión no tiene la autoridad para suspender a un presidente y advirtió sobre la posibilidad de llevar el caso a la Corte Suprema de Justicia si se confirman violaciones a sus derechos. Si se concreta la suspensión, Petro se convertiría en el primer presidente colombiano en ser apartado del cargo.
Mientras tanto, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reforzado su apoyo al candidato ultraderechista en la campaña electoral colombiana, prometiendo respaldo total si este logra imponerse en la segunda vuelta.

