El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, presentó este jueves un conjunto de medidas fiscales destinadas a recaudar entre RD$40,000 millones y RD$50,000 millones para mitigar el impacto de la crisis internacional en la economía dominicana. Las medidas incluyen cambios tributarios y acciones contra la evasión fiscal, sin modificar la tasa del Impuesto sobre Transferencias de Bienes Industrializados y Servicios (ITBIS).
Una de las principales propuestas es un aumento temporal de la tasa del Impuesto sobre la Renta (ISR) empresarial de 27 % a 30 % durante tres años para empresas con ingresos superiores a RD$1,000 millones anuales, afectando a poco más de 1,000 empresas. Además, se sugiere crear un nuevo tramo del ISR para personas con salarios superiores a RD$400,000 mensuales, quienes tributarían a una tasa del 27 %, impactando a unos 5,900 contribuyentes.
El proyecto también incluye el aumento del impuesto sobre cheques y transferencias electrónicas de 0.15 % a 0.20 %, la creación de un impuesto selectivo a los cigarrillos electrónicos y vapeadores, y un incremento de US$10 en los pasajes aéreos. Además, se plantea aumentar la tributación de casinos y juegos de azar.
En cuanto a la simplificación tributaria, se propone eliminar los anticipos del ISR para microempresas y ampliar el Régimen Simplificado de Tributación (RST). También se contempla una amnistía para deudas tributarias y cambios en el impuesto sucesoral y de donaciones. Las medidas buscan incentivar la inversión y la actividad productiva, incluyendo la depreciación acelerada para nuevas inversiones a partir de 2027.
Para fortalecer la fiscalización, el proyecto incluye nuevas herramientas contra la evasión y el incumplimiento tributario, como mecanismos de percepción del ITBIS en importaciones de contribuyentes informales y mayores controles de trazabilidad fiscal.
El Gobierno también prevé una reorientación del gasto público de entre RD$30,000 millones y RD$40,000 millones mediante la reducción o postergación de gastos operativos y administrativos no prioritarios. Estas medidas son una respuesta a las crecientes presiones fiscales derivadas de la crisis internacional y del subsidio a los combustibles.
Las estimaciones oficiales indican que el costo de los subsidios a los combustibles podría superar los RD$50,000 millones durante 2026, dependiendo de la evolución de los precios internacionales del petróleo.

