La actriz Eva Marie Saint, leyenda del cine estadounidense y ganadora del Óscar, falleció a los 102 años en su hogar en Los Ángeles «de causas naturales», según informó su representante Jeff Sanderson. Su muerte ocurrió el martes, rodeada de familiares y seres queridos.
Saint, quien dejó una huella imborrable en la Edad de Oro de Hollywood, fue reconocida por su trabajo bajo la dirección de grandes cineastas como Elia Kazan y Alfred Hitchcock. En 1955, ganó el premio de la Academia como actriz de reparto por su papel en el drama «Nido de ratas», donde interpretó a Edie Doyle, el interés romántico del personaje de Marlon Brando.
En 1959, protagonizó junto a Cary Grant la obra maestra de Hitchcock, «Con la muerte en los talones», donde sorprendió al público al encarnar a una mujer fatal y agente doble. A pesar de los desafíos que presentaba trabajar con Hitchcock, Saint logró crear un personaje convincente, destacando su atención al detalle en su apariencia.
A lo largo de su carrera, colaboró con otros directores icónicos, como Otto Preminger en «Éxodo» y John Frankenheimer en «A cada cual su propio infierno». Sin embargo, decidió priorizar su vida familiar al casarse con el director Jeffrey Hayden, con quien tuvo una unión de 65 años hasta su fallecimiento en 2016.
La actuación de Saint en «Nido de ratas» ha sido considerada por críticos como una de las más destacadas de su época, a pesar de que la película fue inicialmente reconocida por sus papeles masculinos. Su relación con Brando fue compleja, describiéndolo como «adorable» pero también intimidante.
Más de 50 años después, regresó a la pantalla grande en «Supermán regresa» (2006) y continuó trabajando en proyectos hasta mediados de la década de 1990. Su último papel fue en «Mariette in Ecstasy» en 2019, donde interpretó a una madre superiora.
Saint, nacida el 4 de julio de 1924 en Newark, Nueva Jersey, se formó en artes dramáticas y se destacó en la televisión, donde ganó un Emmy en 1990 por su papel en la miniserie «People Like Us». Su longevidad en la industria le otorgó una perspectiva única sobre su trabajo, afirmando que la vida le había proporcionado una mayor comprensión emocional.

