El coordinador departamental de la Defensa Pública de San Francisco de Macorís, Edwin Marine Reyes, alertó sobre el hecho de que aproximadamente el 64% de la población penitenciaria del país se encuentra en prisión preventiva, lo que representa un grave desafío para el sistema de justicia penal dominicano.
Durante su intervención en el programa televisivo Gobierno Cotuisano, Marine Reyes también abordó las condiciones de hacinamiento que afectan a los centros penitenciarios, subrayando la necesidad de implementar medidas efectivas que garanticen el respeto a la dignidad humana y los derechos fundamentales de los internos.
El jurista enfatizó que la prisión preventiva debe ser una medida excepcional y no una pena anticipada, ya que quienes están bajo esta medida cuentan con el principio constitucional de presunción de inocencia.
Asimismo, indicó que el uso excesivo de la prisión preventiva no solo agrava el hacinamiento en las cárceles, sino que también representa un obstáculo para la efectividad del sistema de justicia. Por ello, es crucial fortalecer la aplicación de medidas de coerción alternativas, siempre que las circunstancias del caso lo permitan.
Marine Reyes destacó la importancia de que todos los actores del sistema de justicia penal trabajen en conjunto para abordar esta problemática, buscando un equilibrio entre la protección de la sociedad y el respeto a los derechos fundamentales.
«La prisión preventiva no puede convertirse en una condena anticipada. La libertad debe ser la regla y su restricción la excepción», afirmó, subrayando la necesidad de adherirse a los principios constitucionales que rigen el sistema de justicia.
Finalmente, reiteró la urgencia de promover una justicia penal más humana y eficiente, recordando que la fortaleza de un Estado de derecho se mide por su capacidad de administrar justicia respetando la dignidad y los derechos de cada individuo.

