El técnico arrocero Elso Rafael Jáquez Muñoz advirtió que la apertura comercial del Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos (DR-Cafta) representa un desafío para los productores nacionales, pero también una oportunidad para modernizar el sector y fortalecer su competitividad. Jáquez Muñoz explicó que la entrada de arroz estadounidense, producido a menores costos, podría presionar los precios internos y reducir la rentabilidad de miles de productores dominicanos.
Sin embargo, consideró que sería un error asumir que este escenario conducirá inevitablemente a una crisis. Sostuvo que República Dominicana ha desarrollado durante décadas una industria arrocera con capacidad productiva y un alto nivel de abastecimiento del mercado interno, condiciones que deben aprovecharse para impulsar una transformación que permita competir en mejores condiciones.
Estrategias para la competitividad
El técnico arrocero propuso una estrategia basada en cuatro ejes: estabilizar la producción, reducir los costos, organizar el mercado interno y ampliar las oportunidades de exportación. Como primera medida, planteó fortalecer el programa de pignoración y complementarlo con una reserva estratégica nacional que permita a los productores almacenar sus cosechas y evitar ventas inmediatas en períodos de mayor presión sobre los precios.
Además, consideró necesario elevar la productividad mediante la mecanización, la introducción de variedades de mayor rendimiento y la modernización de los sistemas de secado y almacenamiento. También destacó la importancia de garantizar asistencia técnica y financiamiento en condiciones competitivas para aumentar la producción y reducir el costo por quintal.
Jáquez Muñoz subrayó que la organización del mercado interno requiere información confiable sobre producción, inventarios y consumo, a fin de tomar decisiones coordinadas. En este contexto, sostuvo que las importaciones deben complementar la oferta nacional solo cuando exista un déficit real, protegiendo al consumidor sin perjudicar la rentabilidad de los productores.
Oportunidades de exportación
El técnico arrocero también llamó a explorar oportunidades de exportación, considerando que el mercado estadounidense y otros destinos del Caribe podrían representar alternativas para ampliar la comercialización del arroz dominicano. Aunque los productores estadounidenses tienen ventajas en costos, existen oportunidades que deben evaluarse en función de precios y preferencias de los consumidores.
Propuso estudiar la posibilidad de colocar el cereal dominicano en Estados Unidos, especialmente entre la diáspora dominicana, y explorar mercados como Venezuela y Cuba, siempre que las condiciones comerciales lo permitan. La estrategia exportadora no debe comenzar con una competencia directa, sino con la identificación de segmentos específicos, como arroces de calidad superior y productos orgánicos.
Jáquez Muñoz también planteó la creación de una Mesa Nacional de Competitividad del Arroz, que incluya a productores, autoridades agrícolas y especialistas del sector. Esta mesa tendría como tarea elaborar un Plan Nacional de Competitividad del Arroz 2027-2032, con objetivos medibles para reducir costos de producción y fortalecer la pignoración.
El técnico concluyó que el sector arrocero dominicano no puede depender indefinidamente de los mecanismos de protección, pero tampoco debe quedar expuesto a una competencia internacional sin una transición ordenada. A su entender, el DR-Cafta debe marcar el inicio de una transformación hacia la competitividad y la proyección de la producción nacional más allá de las fronteras del país.

