Las elecciones en Brasil no afectan las negociaciones comerciales que el país mantiene con Estados Unidos para reducir los aranceles impuestos por Washington, según afirmó el ministro brasileño de Desarrollo, Industria y Comercio, Márcio Elias Rosa. El funcionario aseguró que los temas electorales no se incorporarán a la mesa de diálogo.
Durante un evento de la Agencia Brasileña de Promoción de Exportaciones e Inversiones (ApexBrasil) en Río de Janeiro, Rosa indicó que las conversaciones con las autoridades estadounidenses continúan y que el diálogo mantenido la semana pasada al margen del G20 fue «positivo». Brasil espera recibir en tres o cuatro semanas un documento de Washington que delimite los temas que se discutirán en la negociación.
El ministro enfatizó que el Gobierno brasileño no está dispuesto a hacer concesiones unilaterales y exigirá reciprocidad en cualquier acuerdo. Entre los temas que Brasil ya ha rechazado se encuentran la apertura integral a productos de las industrias química y automotriz estadounidenses sin una reducción equivalente de los aranceles para las exportaciones brasileñas.
Además, el país ha rechazado condiciones sobre la explotación y producción de minerales críticos y tierras raras. Rosa expresó que Brasil «jamás aceptará» lo que fue propuesto en negociaciones pasadas, en alusión a un posible cambio de Gobierno.
Estas declaraciones se producen en el contexto de la campaña para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas, programadas para el 25 de octubre, donde se enfrentarán el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro. En la primera vuelta, Lula obtuvo el 45 % de los votos, mientras que Bolsonaro alcanzó el 47 %.
Las negociaciones con EE.UU. buscan mitigar el impacto de las sobretasas aplicadas a productos brasileños. En julio de 2025, Donald Trump impuso aranceles del 50 % a varios productos brasileños en represalia por la persecución judicial contra el expresidente Bolsonaro, quien actualmente enfrenta una condena de 27 años de cárcel.
Aunque esos aranceles fueron suspendidos por una decisión judicial estadounidense, en julio de este año, Washington anunció dos gravámenes adicionales del 25 % y 12,5 % sobre algunos productos brasileños, lo que podría elevar los aranceles adicionales hasta el 37,5 % para parte de las exportaciones del país.
Las negociaciones se desarrollan en medio de acusaciones sobre la supuesta interferencia del Gobierno de Trump en la campaña electoral brasileña, aunque las investigaciones de la Policía Federal sobre este asunto ya fueron archivadas.

