La ministra de Relaciones Exteriores y de Cultos de Haití, Raina Forbin, anunció este jueves que su país incorporará en los próximos tres años unos 15 mil nuevos soldados y 12 mil policías para fortalecer las instituciones estatales y enfrentar la criminalidad organizada. La declaración fue realizada durante su participación en el cuadragésimo primer período de sesiones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), que se celebra en Santiago de los Caballeros.
Forbin enfatizó la necesidad de una cooperación regional para combatir el crimen organizado y promover el desarrollo económico y social de Haití. La canciller advirtió que la criminalidad organizada no solo representa un desafío para la seguridad, sino que también afecta la gobernanza y las posibilidades de desarrollo del país.
La funcionaria destacó que la solución a la crisis de seguridad debe incluir medidas económicas y sociales que generen oportunidades para los jóvenes y reduzcan la vulnerabilidad que propicia la expansión de la criminalidad. En este contexto, mencionó la reactivación de la Comisión Nacional de Desarme y Reinserción y la colaboración con las Naciones Unidas para crear un fondo para la paz en Haití.
Forbin agradeció a los países y organismos que han apoyado los esfuerzos de la Fuerza Multinacional de Apoyo a la Seguridad en el restablecimiento de la seguridad en su territorio. La canciller también propuso un cambio en el enfoque de asistencia hacia un modelo que priorice la inversión y la producción.
Reconoció que, aunque Haití aún necesita ayuda internacional, la inversión y la creación de empleos son esenciales para lograr una mayor estabilidad. En este sentido, destacó programas del Ministerio de Comercio que financian emprendimientos de jóvenes y pequeñas y medianas empresas.
Forbin mencionó el Plan Haití 2042, elaborado por el sector privado, como una hoja de ruta para un desarrollo sostenible. También señaló que existen señales positivas en el entorno macroeconómico, como la reducción de la inflación y la adopción de un nuevo código fiscal que busca modernizar la economía y fortalecer las capacidades del Estado.
La ministra planteó que Haití pretende aprovechar su potencial mediante el desarrollo de dos polos económicos en el norte y el sur del país, destacando la zona franca de Caracol como un área clave para atraer inversiones y generar empleos. También valoró la renovación de la Ley HOPE hasta 2028, que facilita el acceso de productos haitianos al mercado estadounidense.
Forbin subrayó el papel de la diáspora haitiana como un recurso importante para impulsar el desarrollo nacional y afirmó que su país está avanzando en la preparación de las condiciones necesarias para la celebración de elecciones. La estabilidad y prosperidad de Haití, según la canciller, están estrechamente vinculadas con la estabilidad del Caribe.

