El Ayuntamiento de París solicitó este jueves a la población «la máxima vigilancia» ante la manifestación programada para el sábado, que se llevará a cabo contra el aumento del costo de vida. La protesta fue autorizada, aunque con un recorrido diferente al inicialmente propuesto por sus organizadores, debido a preocupaciones sobre posibles actos de violencia.
Las autoridades locales advirtieron sobre el riesgo de que se repitan «nuevos actos de violencia de alborotadores que nada tienen que ver con el movimiento social» que se manifiesta, recordando los incidentes ocurridos el 17 y 18 de octubre, cuando 451 comercios fueron vandalizados. En respuesta, el Ayuntamiento implementará medidas preventivas y reforzará la presencia de sus agentes durante el fin de semana.
Entre las recomendaciones, se sugiere «retirar» de la vía pública, a partir del sábado a mediodía, cubos de basura, bicicletas, terrazas y mobiliario exterior. Además, se movilizarán hasta mil limpiadores para mantener el orden en las calles.
A diferencia de otras ciudades francesas donde se han prohibido manifestaciones programadas para el 24 de octubre, la de París se mantiene, aunque con un recorrido modificado. El colectivo estudiantil Interfac y organizaciones vinculadas a los ‘chalecos amarillos’ habían propuesto un trayecto que incluía lugares emblemáticos, pero este fue rechazado por las autoridades.
El recorrido autorizado va de la plaza de la Bastilla a la plaza de Nation, una ruta más común para manifestaciones sindicales y políticas de izquierda. El sindicato CGT, uno de los organizadores, desplegará sus propios agentes de seguridad durante la protesta.
Las fuerzas del orden estarán más presentes que en la manifestación anterior, con un aumento del 20 % en la cantidad de policías y gendarmes en todo el país. El último sábado, se reportaron al menos 3,000 comercios vandalizados y daños al mobiliario urbano en diversas ciudades.
Ante la situación, el presidente francés, Emmanuel Macron, convocará un Consejo de Defensa el viernes para discutir y adoptar «medidas adicionales» para garantizar la seguridad durante las manifestaciones.

