El Ministerio de Medio Ambiente lanzó el proyecto Plastic Reboot con el objetivo de transformar la gestión de residuos plásticos en la República Dominicana. La iniciativa, que cuenta con una inversión de 3.8 millones de dólares del GEF, busca evitar que más de 11,000 toneladas métricas de plásticos lleguen al entorno natural.
Plastic Reboot también proyecta reducir más de 24,000 toneladas de dióxido de carbono equivalente anualmente, contribuyendo a la protección de ecosistemas y comunidades vulnerables. Este programa es impulsado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial y el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, y tendrá una duración de cinco años.
Objetivos y estrategias del proyecto
Durante el lanzamiento, se presentaron las líneas estratégicas que guiarán la ejecución del proyecto, así como las prioridades de trabajo que se implementarán junto a instituciones públicas y representantes de la industria. Entre los objetivos de Plastic Reboot se encuentra la reducción de la contaminación por plásticos desde su origen, promoviendo la disminución de materiales no esenciales y el fortalecimiento de mercados circulares.
La iniciativa busca dejar atrás el modelo de «usar y desechar», impulsando prácticas de reutilización, reciclaje y valorización de residuos. También contempla el fortalecimiento de la responsabilidad extendida del productor (REP), involucrando a las empresas en la reducción de residuos.
Además, se desarrollarán esquemas de financiamiento para proyectos piloto enfocados en disminuir el uso de plásticos en supermercados, comercios y polos turísticos. La representante residente adjunta del PNUD, Sanja Bojanic, destacó que el proyecto busca transformar la producción y manejo de plásticos en el país, abordando el problema desde su origen.
Plastic Reboot incorpora programas de educación ambiental y promueve el consumo responsable, impactando a comunidades, mipymes y actores vinculados a la recuperación de residuos. También prioriza la reducción de envases plásticos de un solo uso en el sector de alimentos y bebidas, alineándose con la Ley 225-20 sobre Gestión Integral y Coprocesamiento de Residuos Sólidos.

