Estados Unidos anunció este miércoles una colaboración de tres millones de dólares a Panamá para la limpieza de desechos y escombros en la selva del Darién, un sitio Patrimonio de la Humanidad que ha sido severamente afectado por la crisis de migrantes irregulares. En 2023, 520,000 migrantes cruzaron este territorio, la cifra más alta durante la crisis migratoria que se ha extendido entre 2021 y 2024.
Durante este período, aproximadamente 1.2 millones de personas atravesaron la selva del Darién, que forma la frontera natural entre Panamá y Colombia, según estadísticas oficiales panameñas. Este paraje, que abarca 579,000 hectáreas, es un parque nacional reconocido por su excepcional biodiversidad y fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1981.
Detalles de la colaboración
El embajador de EE.UU. en Panamá, Kevin Cabrera, destacó que esta colaboración se realizará con el Ministerio de Ambiente de Panamá y las comunidades de la provincia del Darién, muchas de ellas indígenas. El objetivo es remover desechos, mejorar el manejo de aguas residuales y, en general, la calidad de vida de los habitantes de la zona.
Según datos del Ministerio de Ambiente de Panamá, cada migrante que cruzaba el Darién dejaba alrededor de nueve kilos de desechos durante su travesía, que puede durar varios días a través de diversas rutas. En agosto de 2023, el Gobierno panameño reportó que había acumulado unas 9,000 toneladas de basura en la selva, estimando que tomaría sesenta años restaurarla.
Impacto de las políticas migratorias
Cabrera también mencionó que, gracias a las políticas de los presidentes de EE.UU., Donald Trump, y de Panamá, José Raúl Mulino, el Darién ha sido cerrado para los carteles de la droga y las organizaciones criminales. El flujo migratorio irregular desde Suramérica hacia el norte del continente ha disminuido drásticamente, pasando de más de 500,000 personas en 2023 a alrededor de 3,000 en 2025.
Esta reducción se atribuye a la política anti-migratoria del Gobierno Trump, que incluyó deportaciones masivas y restricciones internas, además de medidas panameñas como el cierre de caminos en la selva fronteriza con Colombia. El apoyo a la restauración del Darién refleja la cooperación entre EE.UU. y Panamá, enfocada en asegurar las fronteras y desmantelar carteles.

