Venezuela anunció que participará en las audiencias de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) el próximo 4 de mayo, en relación con la disputa territorial con Guyana por la región del Esequibo. Sin embargo, el país ratificó que no reconocerá la jurisdicción de este organismo ni sus decisiones, afirmando que su participación es solo para «mostrar ante el mundo la verdad».
El Gobierno, a través de un comunicado del canciller Yván Gil, enfatizó que su asistencia a las audiencias no implica consentimiento ni reconocimiento de la jurisdicción de la CIJ. Además, cuestionó el proceso, indicando que fue «incoado unilateralmente» por Guyana, que actualmente administra el Esequibo y también lo reclama como suyo.
Acuerdo de Ginebra como solución
Venezuela sostuvo que la «única solución posible» a la controversia territorial se encuentra en el Acuerdo de Ginebra de 1966, el cual considera el instrumento jurídico válido para alcanzar una solución mutuamente aceptable. El Gobierno resaltó que este tratado internacional debe ser cumplido de buena fe para poner fin a la disputa territorial.
El territorio en cuestión, conocido como Esequibo, abarca aproximadamente 160.000 kilómetros cuadrados y es rico en minerales y yacimientos. Las diferencias sobre los límites fronterizos se originaron con el Laudo Arbitral de París de 1899, que otorgó la soberanía del área a la entonces Guyana Británica.
Posteriormente, Venezuela declaró nulo este fallo y firmó el Acuerdo de Ginebra con el Reino Unido, buscando así un marco normativo para resolver la controversia. El Gobierno venezolano reafirmó que «jamás» renunciará al territorio que considera de su propiedad.
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