El gobierno de España está impulsando la cooperación con Mauritania para frenar la migración irregular, especialmente de jóvenes que intentan llegar a Europa a través de rutas marítimas en el noroeste de Africa. Esta situación ha llevado a que miles de personas viajen en barcos sobrecargados hacia las islas Canarias, ubicadas frente a las costas de Marruecos y el Sáhara Occidental.
Sin embargo, las corrientes migratorias han disminuido tras el incremento de los controles y las expulsiones masivas implementadas por Mauritania, así como la vigilancia costera y los arrestos de traficantes de personas. Esta campaña ha generado críticas de algunos países vecinos que denuncian violaciones a los derechos de los migrantes.
Esfuerzos conjuntos
El ministro español resaltó los «esfuerzos conjuntos para fortalecer y expandir las relaciones entre los dos países», enfocándose en el combate a la migración irregular y el crimen transfronterizo. Esta colaboración forma parte de un enfoque más amplio para abordar los desafíos migratorios en la región.
Mauritania, un país desértico que se extiende a lo largo de la costa atlántica, firmó en 2024 un acuerdo con la Unión Europea que busca externalizar los controles fronterizos, alineándose con las políticas del bloque. Este acuerdo es un paso significativo en la estrategia de gestión migratoria de Europa.
La situación en la región continúa siendo compleja, con un aumento de la presión sobre los países de origen y tránsito de migrantes. La cooperación entre España y Mauritania es vista como un modelo para otros países que enfrentan desafíos similares en la migración.

