El humedal de Astillero, en Samaná, muestra señales de recuperación natural tras la corrección parcial del flujo de agua, según el Ministerio de Medio Ambiente. Esta mejora se observó durante un vuelo de dron realizado hace dos semanas, donde comenzaron a aparecer parches verdes entre los troncos secos del manglar, que había sufrido un deterioro significativo en los últimos años.
José Ramón Reyes, viceministro de Recursos Costeros y Marinos, explicó que estudios técnicos revelaron que la alteración en el flujo de agua dulce y salada había contribuido al deterioro del manglar. La obstrucción causada por un puente derribado impidió la salinización adecuada, lo que llevó a la muerte de muchos árboles en un periodo de aproximadamente dos años.
Tras retirar parte de las piedras dejadas por la estructura, las condiciones del ecosistema comenzaron a mejorar. Reyes indicó que la salinización ha recuperado su nivel, lo que ha permitido que la zona se esté rehabilitando de manera natural.
A pesar de que en 2023 se plantearon hipótesis sobre el uso de productos químicos como causa de la mortandad del manglar, los análisis realizados por Medio Ambiente no encontraron evidencia de herbicidas. Las evaluaciones apuntaron a la alteración de la dinámica del agua como el principal factor detrás del deterioro.
La recuperación del manglar es crucial, ya que estos ecosistemas dependen de un equilibrio hidrológico preciso. Cambios en la entrada y salida de agua pueden afectar la salinidad y las condiciones del suelo necesarias para su supervivencia.
El manglar de Astillero ha experimentado transformaciones significativas a lo largo de las décadas, con registros de cambios en su cobertura desde los años 80. A pesar de las jornadas de restauración y siembra realizadas en años anteriores, la actual regeneración coincide con el restablecimiento parcial del flujo de agua.
El caso de Astillero resalta la importancia de corregir las causas del deterioro antes de realizar nuevas siembras. Sin un flujo de agua adecuado, las nuevas plantas podrían enfrentar las mismas condiciones adversas que afectaron al bosque original.
Reyes también desmintió rumores sobre una nueva afectación en el manglar, afirmando que el área sigue bajo monitoreo y que aún queda parte de la obstrucción por retirar. Aunque la recuperación total del manglar tomará tiempo, el verde comienza a regresar entre los troncos secos, indicando un proceso de regeneración en marcha.

