Un tribunal de China condenó a 14 años de prisión al exalcalde de Wuhan, Zhou Xianwang, por aceptar sobornos que suman 60,5 millones de yuanes, equivalentes a aproximadamente 9,04 millones de dólares. La sentencia fue emitida por el Tribunal Popular Intermedio de Shangqiu, en la provincia de Henan.
Además de la pena de prisión, Zhou deberá pagar una multa de cinco millones de yuanes, cerca de 747.144 dólares. La corte determinó que entre 2003 y 2025, el exfuncionario utilizó su posición en la provincia de Hubei para beneficiar a empresas y particulares en proyectos, gestión empresarial y autorizaciones, a cambio de dinero y bienes.
El tribunal consideró atenuantes su confesión, el arrepentimiento mostrado, la devolución de las ganancias ilícitas y la información proporcionada sobre otros sobornos no identificados durante la investigación. Zhou fue investigado en julio de 2024 por violaciones graves de la disciplina y la ley, términos comunes en casos de corrupción en China.
Durante su mandato como alcalde, Zhou admitió en febrero de 2020 que su administración tardó en informar sobre el brote de covid-19, argumentando que necesitaban autorización de instancias superiores para divulgar datos. A pesar de las críticas, se mantuvo en el cargo hasta principios de 2021, a diferencia de otros funcionarios que fueron destituidos por su manejo de la crisis sanitaria.
La condena se enmarca dentro de la campaña anticorrupción del presidente Xi Jinping, iniciada en 2012, que ha afectado a funcionarios de diversos niveles y ejecutivos de empresas estatales. Aunque se presenta como un esfuerzo para combatir la corrupción, algunos analistas sugieren que también podría servir para debilitar a rivales políticos.

