El secretario de Estado y asesor de seguridad nacional de EE. UU., Marco Rubio, afirmó que una posible confrontación en el mar Egeo entre Grecia y Turquía, dos aliados de la OTAN, es «inimaginable». La declaración fue realizada durante una entrevista con el diario Kathimerini tras su visita a Atenas el miércoles.
Rubio destacó que una crisis entre ambos países no beneficiaría a Turquía ni a Grecia, ni tampoco a Estados Unidos. «Es algo impensable, algo que jamás permitiríamos que sucediera», agregó el funcionario estadounidense.
A pesar de ser miembros de la OTAN, Grecia y Turquía han mantenido disputas territoriales en el este del mar Egeo y por la ocupación turca del norte de Chipre desde 1974. Estas tensiones han generado preocupaciones sobre la estabilidad en la región.
En relación a la venta de cazas F-35 a Turquía, Rubio condicionó esta transacción a la resolución del conflicto por el sistema de misiles antiaéreos S-400 que Turquía adquirió de Rusia en 2017. «Hasta que se resuelva este asunto, no podemos realizar la transferencia», afirmó.
En 2020, Estados Unidos impuso sanciones a Turquía por la compra del sistema ruso y excluyó al país del programa de adquisición de los F-35. Por su parte, Grecia firmó en 2019 un acuerdo para adquirir 20 cazas F-35 por un valor total de 3,500 millones de euros, con la entrega del primero programada para noviembre de 2029.
Durante la visita de Rubio a Atenas, ambos gobiernos firmaron un nuevo acuerdo en el que Grecia se compromete a comprar más equipamiento militar a EE. UU. por un valor de aproximadamente 4,000 millones de euros. Este equipamiento incluirá misiles y bombas de precisión para los F-16 de la Fuerza Aérea Helénica y los F-35 que se integrarán, además de la modernización de 37 cazas F-16 Block 50.

