La Asociación Dominicana de Factorías de Arroz (Adofa) expresó su confianza en el presidente Luis Abinader y en las autoridades que participan en las negociaciones de un posible acuerdo recíproco con Estados Unidos, abogando por mantener mecanismos que protejan la producción arrocera nacional. La organización se refirió al proceso de revisión o posible derogación del Decreto 693-24, que establece un mecanismo para la administración de ciertas importaciones de arroz, el cual ha sido clave para proteger la producción local.
Adofa indicó que no tiene claridad sobre qué mecanismo podría sustituir dicho decreto, por lo que espera las decisiones de las autoridades y su posterior comunicación al país. La asociación planteó que cualquier nuevo instrumento debería preservar condiciones similares a las del Decreto 693-24, aunque sugiere que estas podrían ser mejoradas y ajustadas para fortalecer su aplicación y la protección del sector.
Importancia del arroz en la economía
La organización destacó que el arroz es un componente estratégico de la seguridad y soberanía alimentaria del país, dada su relevancia en la alimentación de la población y el impacto económico de su producción. Según Adofa, la actividad arrocera involucra a más de 30,000 productores y tiene presencia en más de 21 provincias, además de incluir a factorías, trabajadores, comerciantes y otros actores de la cadena productiva.
Preservar esta capacidad de producción permite al país mantener un abastecimiento local de un alimento esencial y reducir su vulnerabilidad ante cambios en los mercados internacionales, interrupciones en las cadenas de suministro o situaciones que afecten el comercio mundial. Adofa manifestó su disposición de seguir participando en el diálogo con las autoridades y otros actores del sector para buscar mecanismos que fortalezcan las relaciones comerciales internacionales sin comprometer la capacidad productiva nacional.
La entidad confía en que el Gobierno tomará en cuenta la importancia del sector arrocero en las decisiones que se adopten, asegurando que el país mantenga una producción estable y suficiente para abastecer el mercado nacional. Finalmente, reiteró su disposición de colaborar con el Gobierno y los demás integrantes de la cadena arrocera para preservar una producción nacional sostenible y competitiva, contribuyendo a la seguridad y estabilidad alimentaria de la República Dominicana.

