La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, afirmó este miércoles que no ha tenido comunicación con la presidenta electa de Perú, Keiko Fujimori, lo que deja incierto el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países. Sheinbaum reiteró su postura de que el expresidente Pedro Castillo está encarcelado de manera ilegal, lo que contribuyó a la ruptura de relaciones. Esta situación se originó tras la destitución y detención de Castillo en diciembre de 2022, cuando intentó disolver el Congreso peruano.
Durante su conferencia matutina, la mandataria mexicana explicó que la ruptura se debió a la posición de México respecto al proceso judicial contra Castillo. «No he tenido comunicación (con Fujimori). Vamos a esperar. Recuerden que ellos rompieron relación con nosotros», declaró. Sheinbaum también hizo una comparación con el caso de Ecuador, donde México rompió relaciones tras un asalto policial a su embajada en abril de 2024.
«Distinto al caso de Ecuador. Nosotros rompimos relación porque ellos invadieron nuestra embajada. En el caso de Perú, ellos rompieron la relación», señaló. La presidenta sostuvo que su postura se basa en fundamentos legales, argumentando que «el presidente Castillo está preso ilegalmente».
Sheinbaum defendió su posición al afirmar que hay pruebas que respaldan su afirmación, indicando que «la cantidad de votos que se necesitaban para ello no se cumplieron en el Congreso». La mandataria enfatizó que la postura de México fue declarativa y no implicó acciones contra el Gobierno peruano.
Además, reveló que aún hay una persona en la embajada mexicana en Lima bajo la protección de Brasil, que asumió la representación diplomática de México tras la ruptura. Las declaraciones de Sheinbaum se producen después de que Fujimori manifestara su intención de fortalecer los vínculos con México.
Fujimori, proclamada presidenta electa de Perú, afirmó que «hay lazos de amistad que se deben priorizar más allá de las diferencias». Perú rompió relaciones diplomáticas con México en noviembre de 2025, tras la decisión del Gobierno mexicano de conceder asilo político a la ex primera ministra peruana Betssy Chávez.
A pesar de la ruptura, ambos países continúan participando en espacios de integración regional como la Alianza del Pacífico.

