La XI Semana de la Energía de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE), celebrada en Santo Domingo, concluyó con decisiones clave sobre la transición energética, que ahora se considera un tema de seguridad económica y bienestar. Representantes de 27 países debatieron sobre cómo garantizar electricidad confiable y asequible en un contexto de tensiones geopolíticas y necesidad de inversión.
Durante el cierre del encuentro, los ministros acordaron realizar un diagnóstico regional sobre el impacto de la inteligencia artificial en el sector eléctrico, incluyendo la demanda de centros de datos. También se decidió crear un grupo técnico para orientar el uso seguro y eficiente de esta tecnología, promover la electrificación de sectores de consumo y establecer un Consejo Regional de Juventudes en Energía.
Otro compromiso importante fue evaluar la economía circular aplicada a tecnologías limpias. Además, se emitió una declaración mayoritaria que instó a modernizar los subsidios, asegurando que la ayuda llegue a los hogares vulnerables sin comprometer la sostenibilidad fiscal, aunque su impacto dependerá de la ejecución y seguimiento de estas medidas.
El encuentro también abordó la necesidad de aumentar la inversión en energía limpia en la próxima década, con organismos multilaterales advirtiendo que la región necesita miles de millones de dólares anuales para satisfacer sus demandas energéticas. Sin capital y proyectos bien estructurados, el potencial renovable no se convertirá automáticamente en un servicio confiable.
Para República Dominicana, esta agenda tiene implicaciones inmediatas. El ministro de Energía y Minas, Joel Santos Echavarría, destacó que la capacidad instalada nacional ha crecido de 4,921 megavatios en 2020 a 7,120 en 2025. El país proyecta alcanzar alrededor de 2,800 megavatios renovables y contar con al menos 800 megavatios de almacenamiento para 2028.
Cumplir con estas metas requerirá ampliar la transmisión, incorporar generación firme y gestionar mejor la variabilidad solar y eólica. La interconexión eléctrica con Puerto Rico, a través del Proyecto Hostos, representa otra oportunidad estratégica que aún está pendiente.
En conclusión, generar más energía limpia es esencial, pero no suficiente. La región necesita redes modernas, almacenamiento, interconexión, financiamiento sostenible y cooperación entre gobiernos y empresas para que la transición sea exitosa.
El éxito de la Semana de la Energía en Santo Domingo se medirá no solo por las declaraciones, sino por las inversiones concretas y la electricidad que se entregue de manera segura y asequible a la ciudadanía, aumentando su resiliencia.

