El ministro de Salud Pública de la República Dominicana, Víctor Atallah, propuso este lunes en Ginebra, Suiza, que la salud se convierta en una garantía y no en un privilegio, al asumir la presidencia de la 79.ª Asamblea Mundial de la Salud. En su intervención, destacó que la salud es un instrumento esencial para la paz y la dignidad humana.
Atallah enfatizó que el progreso en salud global depende de la cooperación y el compromiso compartido, y no de la fragmentación. «La salud no puede seguir siendo una incertidumbre», afirmó, recordando la difícil situación de una madre que no sabe si su hijo enfermo tendrá acceso a atención médica.
El nuevo presidente de la Asamblea Mundial de la Salud se comprometió a ejercer su cargo con un enfoque en el consenso y la responsabilidad compartida, resaltando la importancia de la salud como un espacio que une a la humanidad. «Asumo esta presidencia con profundo sentido de responsabilidad histórica», agregó.
Atallah hizo un llamado a priorizar la salud mental, fortalecer al personal sanitario y garantizar un acceso equitativo a tratamientos y medicamentos. Destacó el papel fundamental de los trabajadores de la salud, quienes han sostenido los sistemas sanitarios en tiempos de crisis.
El ministro también reconoció los desafíos financieros que enfrentan los países para mantener tratamientos avanzados y costosos. Propuso fomentar un diálogo global que incluya a gobiernos, la industria farmacéutica y otros actores para desarrollar modelos más solidarios y accesibles.
Durante su discurso, Atallah instó a acelerar respuestas coordinadas ante los desafíos sanitarios globales y presentó la Global Health Action Platform (GHAP), una iniciativa destinada a conectar recursos y conocimientos para facilitar soluciones en salud global.

