El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes la suspensión de un ataque militar contra Irán que estaba programado para este martes, tras recibir solicitudes de Arabia Saudí, Catar y Emiratos Árabes Unidos. A través de su red Truth Social, Trump indicó que Estados Unidos mantiene la capacidad de ejecutar un ataque a gran escala en cualquier momento si no se llega a un acuerdo sobre el programa nuclear iraní.
Trump explicó que los líderes árabes le pidieron retrasar la ofensiva debido a las negociaciones diplomáticas en curso, que podrían resultar en un acuerdo “muy aceptable para Estados Unidos”. “Basándome en mi respeto hacia esos líderes, he ordenado al secretario de Guerra, Pete Hegseth, al jefe del Estado Mayor Conjunto, general Daniel Caine, y a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, no llevar a cabo el ataque programado contra Irán mañana”, escribió el mandatario.
A pesar de la suspensión, advirtió que las fuerzas militares estadounidenses permanecerán listas para actuar de inmediato si las conversaciones fracasan o si Teherán no acepta las condiciones planteadas por Washington. Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para poner fin al conflicto iniciado el 28 de febrero se encuentran estancadas desde hace semanas.
La tensión internacional persiste, especialmente por el posible bloqueo del estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio petrolero mundial. Por su parte, la República Islámica ha rechazado las exigencias de la Administración Trump para limitar el enriquecimiento de uranio y anunció que presentó una contrapropuesta a través de mediadores paquistaníes.
El domingo, Trump había advertido que a Irán “se le acaba el tiempo” y amenazó con reactivar la ofensiva militar que había sido suspendida desde abril, tras el acuerdo de alto el fuego. La situación sigue siendo crítica y cualquier decisión futura dependerá de la evolución de las negociaciones.

