Al menos 235 muertos y 4,300 heridos han sido reportados tras los potentes terremotos que sacudieron a Venezuela el miércoles, según el último balance del ministro de Salud, Carlos Alvarado. La cifra de fallecidos ha aumentado considerablemente desde un reporte previo que indicaba 188 muertos y más de 1,500 heridos.
El ministro Alvarado expresó en una entrevista con la televisión estatal que «lamentablemente hemos recibido alrededor de 235 pacientes que llegan sin signos vitales o fallecen al momento de llegar en nuestros establecimientos de salud». La situación ha llevado a las autoridades a mantener una búsqueda activa de desaparecidos.
Apoyo internacional
En respuesta a la crisis, Estados Unidos ha anunciado el envío de dos buques de guerra, además de aviones de transporte y helicópteros, para brindar apoyo a Venezuela tras los terremotos. El ejército estadounidense comunicó que estas fuerzas ofrecerán servicios especializados de movilidad y apoyo al personal del gobierno de Estados Unidos en el país.
El Comando Sur de Estados Unidos hizo pública esta información a través de una publicación en la red social X, destacando la importancia de la asistencia humanitaria en situaciones de emergencia. Este apoyo internacional se suma a los esfuerzos locales para atender a los afectados por la tragedia.
Las autoridades venezolanas continúan evaluando los daños y coordinando la ayuda necesaria para las víctimas. La situación sigue siendo crítica, y se espera que las cifras de heridos y desaparecidos puedan aumentar a medida que avancen las labores de rescate.
Este evento sísmico ha dejado una profunda huella en la población, que enfrenta no solo la pérdida de seres queridos, sino también la destrucción de infraestructuras esenciales. La comunidad internacional observa de cerca la evolución de la situación en Venezuela.

