El Gobierno de Venezuela rechazó este lunes los argumentos presentados por Guyana en el inicio de las audiencias ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) sobre la región del Esequibo, un territorio de aproximadamente 160,000 kilómetros cuadrados rico en recursos naturales. El canciller venezolano, Yván Gil, calificó las afirmaciones de Guyana como «falsas» y «manipulaciones» en un intento de que la corte resuelva un conflicto político entre ambos países.
Gil, quien encabezó la delegación venezolana en La Haya, Países Bajos, afirmó que «nada de lo que se ha presentado hoy contradice los derechos de Venezuela». Las audiencias públicas se centran en la validez del laudo arbitral del 3 de octubre de 1899, que determinó la frontera entre la entonces Guyana Británica y Venezuela.
Posición de Venezuela
A pesar de participar en el proceso, el Gobierno venezolano reafirmó su falta de reconocimiento de la jurisdicción de la CIJ, insistiendo en que la solución debe ser a través de «negociación directa». Gil subrayó que «la única vía» para resolver la controversia es mediante el diálogo, y aseguró que Guyana eventualmente tendrá que sentarse a negociar.
El canciller también destacó que Venezuela presentará sus argumentos el miércoles, afirmando que las pruebas sobre sus derechos en el Esequibo son «irrefutables». Reiteró que el resultado final del proceso será que Guyana se verá obligada a negociar bajo el Acuerdo de Ginebra de 1966.
Contexto del litigio
La región del Esequibo, actualmente administrada por Georgetown, representa cerca de dos tercios del territorio de Guyana. Este litigio se originó en marzo de 2018, cuando Guyana demandó a Venezuela ante la CIJ para que se declare la «validez jurídica» del laudo arbitral y su carácter vinculante.
Venezuela, por su parte, declaró nulo el laudo en 1962, alegando irregularidades en el proceso. Aunque Guyana sostiene que el camino judicial es la única opción legítima para resolver el conflicto, Venezuela ha cuestionado la autoridad del tribunal a lo largo de los años.

