El juez federal Alvin Hellerstein ha convocado una nueva audiencia para el caso del depuesto presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, para el próximo 30 de junio en Nueva York. Esta decisión se tomó tras una solicitud conjunta de la defensa de ambos y la Fiscalía.
Si no se produce un aplazamiento, el matrimonio venezolano comparecerá en la Corte del Distrito Sur de Nueva York a las 12:00 hora local, después de haber sido trasladados desde el centro de detención de Brooklyn, donde se encuentran desde su captura en Caracas el 3 de enero.
En la misma solicitud, el juez aceptó que Maduro y Flores retiraran sus intentos de desestimar la acusación, argumentando que Estados Unidos les había bloqueado el acceso a una defensa efectiva. Esto fue posible gracias a que la Oficina de Control de Activos Extranjeros de EE. UU. (OFAC) modificó las sanciones a Venezuela, permitiendo que el Gobierno pague los honorarios de sus abogados.
Hellerstein concedió esta solicitud «sin perjuicio», lo que significa que los acusados podrían presentar otra moción similar en el futuro. El juez, de 92 años, también decidió detener el conteo del caso hasta la nueva audiencia, excluyendo los días restantes del plazo estipulado por la ley de Juicio Rápido.
La ley federal establece un límite de 70 días desde la acusación formal para iniciar juicios penales, con el fin de garantizar un juicio rápido. Maduro y Flores se han declarado «no culpables» de varios cargos, entre ellos, conspiración para el narcoterrorismo e importación de cocaína.

