Venezuela ha reportado más de 2,500 fallecidos tras el doble terremoto que sacudió el país hace una semana, mientras las brigadas de rescate comienzan a cerrar la ventana para encontrar sobrevivientes. Este jueves, un hombre fue rescatado tras estar atrapado ocho días bajo los escombros, lo que generó un momento de alegría en medio de la tragedia.
El rescate de Hernán Gil, un vigilante de 43 años, se llevó a cabo en Catia La Mar, estado La Guaira, donde los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 causaron devastación. Su esposa, Gusbimar González, expresó su felicidad al verlo salir en camilla, mientras los rescatistas celebraban el milagro en medio de un balance trágico.
Las operaciones de rescate, que comenzaron el lunes, involucraron a rescatistas de siete países. Sin embargo, la esperanza de encontrar más sobrevivientes disminuye con cada hora que pasa, ya que el cuerpo humano puede resistir hasta siete días sin agua, y ya han transcurrido ocho.
Decenas de edificios han sido marcados con la letra D de «deceased» (muerto), una práctica internacional en situaciones de desastre. Un rescatista mexicano indicó que el viernes sería el último día de búsqueda, dado que el tiempo transcurrido ha superado el límite crítico.
El gobierno ha evitado referirse a los desaparecidos en sus informes, aunque reportó que el día de los sismos había aproximadamente 30,000 ciudadanos en La Guaira. De ellos, 6,461 fueron rescatados, mientras que más de 13,000 salieron por sus propios medios o con ayuda de familiares.
La presidenta interina, Delcy Rodríguez, actualizó la cifra de muertos a 2,595 y 12,400 heridos, asegurando que cada cuerpo será identificado. Rodríguez afirmó que no se permitirá la creación de fosas comunes y que se utilizarán métodos de identificación forense.
Las autoridades han movilizado a 19,000 funcionarios en respuesta a la emergencia, destacando el despliegue de equipos de rescate de varios países, incluidos Estados Unidos, El Salvador y México.
La tragedia ha dejado a miles de personas sin hogar, muchas de las cuales se encuentran en estacionamientos y canchas deportivas. La ONU estima que las pérdidas ascienden a 6,700 millones de dólares, lo que representa el 6 % del PIB de Venezuela.
Además, el gobierno ha contabilizado casi 13,000 damnificados, cifra que contrasta con la estimación de la ONU, que habla de hasta siete millones de personas afectadas. En medio de esta crisis, el Programa Mundial de Alimentos de la ONU ha solicitado 50 millones de dólares para asistir a unas 500,000 personas durante tres meses.

