TULUM.- El encarecimiento de los servicios, la disminución de la conectividad aérea y los problemas asociados al sargazo están afectando la actividad turística de Tulum, un destino del Caribe Mexicano que enfrenta dificultades para mantener su competitividad. Miriam Cortés, presidenta de la Asociación de Clubes Vacacionales de Quintana Roo, advirtió que esta situación debe ser una señal de alerta para México, especialmente ante la discusión sobre el incremento del Derecho de No Residente (DNR) y la necesidad de recuperar la promoción turística nacional.
Cortés señaló que en Tulum se han sumado varios factores, como el sargazo, la falta de atención adecuada a este problema, el aumento en las rentas vacacionales y la disminución de la conectividad aérea. Destacó que el aeropuerto, que inicialmente funcionó bien, ha visto cambios en las aerolíneas tras la eliminación de incentivos fiscales, lo que ha afectado la llegada de turistas.
Un recorrido por la zona hotelera de Tulum mostró un panorama desolador, con numerosos negocios cerrados y letreros de ventas y traspasos. La falta de turistas es evidente, ya que pocos se ven paseando por la zona, lo que contrasta con el tráfico intenso que solía haber.
La falta de mantenimiento en las calles es notable, con baches que los trabajadores deben rellenar, y muchos hoteles y restaurantes cerrados, con el mobiliario a la vista. En las últimas semanas, siete aerolíneas, incluyendo Aeroméxico y Volaris, han anunciado la suspensión de vuelos a Tulum a partir de enero.
Tulum fue el proyecto turístico emblemático del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien inauguró en 2023 un aeropuerto con capacidad para recibir más de 5 millones de turistas al año, cifra que no se ha alcanzado. Según la secretaría estatal de turismo, el Caribe Mexicano tiene una ocupación del 50.4%, mientras que Tulum reporta solo un 41.8%, con más hoteles de la zona costera anunciando cierres.
Cortés también mencionó que, aunque Quintana Roo cuenta con recursos para promover sus destinos, estos son insuficientes para reemplazar una estrategia nacional que posicione a México en el mercado internacional. “No estamos pidiendo que promuevan un hotel o un parque, estamos pidiendo promoción institucional”, enfatizó.
Desde la perspectiva local, Gabriel de Jesús López Uc, un guía de turistas, describió la situación como complicada para quienes ofrecen servicios a los visitantes. “Honestamente, (la actividad) está muy baja”, indicó.
López Uc atribuyó esta situación a los altos costos de ingreso al Parque del Jaguar, a las playas públicas y a las zonas de estacionamiento. Sin embargo, mencionó que las recientes reducciones en tarifas han sido un alivio para algunos visitantes, como la disminución del costo para mexicanos de 200 pesos (10 dólares) a 100 pesos (5 dólares), y para extranjeros de 575 pesos (30 dólares) a 285 pesos (15 dólares) en promedio.

