El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, propuso un debate entre los candidatos al Senado por Texas, a pesar de que el republicano Ken Paxton ha evitado hasta ahora un encuentro con su rival, el demócrata James Talarico. La propuesta se realizó en una publicación en su cuenta de Truth Social tras un mitin en San Antonio, donde también estuvo presente Paxton.
Trump afirmó que Paxton está «listo, dispuesto y preparado» para debatir, mientras acusó a Talarico de estar «escondido». Esto ocurrió días después de que el equipo de campaña de Talarico confirmara que había sido diagnosticado con gripe y que pronto reanudaría sus actividades de campaña, según un comunicado de medios locales.
Hasta el momento, Paxton ha ignorado al menos cuatro propuestas de Talarico para celebrar un debate, incluyendo uno que sería moderado por Fox News. Esta evasión ha generado críticas y ha alimentado el debate sobre la transparencia y la disposición de los candidatos a confrontar sus ideas ante el electorado.
Talarico, un exprofesor y seminarista presbiteriano, respondió a la propuesta de Trump, afirmando que está de acuerdo y que «la pelota está en tu tejado, Ken». Su campaña ha destacado que el demócrata ha ganado terreno en las encuestas de intención de voto, situándose 3,1 puntos por delante de Paxton, según el promedio de RealClearPolling.
Una victoria demócrata en Texas, que no elige a un senador de ese partido desde 1988, representaría un cambio histórico en la política del estado y un revés significativo para los republicanos a nivel nacional. Este escenario podría tener implicaciones importantes para el control del Congreso.
Las elecciones de medio mandato, programadas para el 3 de noviembre, renovarán un tercio del Senado y la totalidad de la Cámara de Representantes. En este contexto, el partido oficialista se juega el control del Congreso, lo que podría contrarrestar la agenda de Trump si los demócratas logran consolidar su poder.

