El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha propuesto convertir parte de su club de golf privado en West Palm Beach, Florida, en una residencia oficial para futuros mandatarios, según reveló el diario The Washington Post. Este plan se inspira en Camp David, la residencia de descanso de los presidentes, que también sirve para reuniones de trabajo y encuentros con líderes extranjeros.
El proyecto contempla designar una sección del Trump International Golf Club como residencia oficial y ofrecer a los futuros presidentes acceso gratuito al club como socios. En una carta enviada el mes pasado a las autoridades del condado de Palm Beach, el abogado del club, Harbey Oyer, comparó la propuesta no solo con Camp David, sino también con el castillo de Windsor y el Palacio del Elíseo.
Oyer solicitó al condado que cediera una parte del terreno al Gobierno Federal, asegurando que Trump financiaría la construcción de la residencia presidencial y otras instalaciones. Aunque las obras no estarán listas antes de que termine el mandato de Trump, el presidente desea dejar el proyecto como un legado para sus sucesores.
La Casa Blanca afirmó que la futura residencia contará con «comodidades de primera clase» y «excelentes medidas de seguridad». Además, el club seguirá operando bajo la empresa familiar de Trump y podría beneficiarse de un aumento en el volumen de negocios al convertirse en un lugar frecuentado por presidentes.
La propiedad está ubicada a pocos minutos del aeropuerto de Palm Beach, que ha sido rebautizado con el nombre de Donald Trump. Durante su mandato, Trump ha estado enfocado en dejar su huella, impulsando proyectos como la construcción de un nuevo salón de baile en la Casa Blanca, lo que implicó la demolición del histórico Ala Este de la residencia presidencial.

