El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió este miércoles la labor de su secretario de Guerra, Pete Hegseth, y negó que esté considerando su destitución, a pesar de los rumores surgidos tras la derrota republicana en las elecciones de medio mandato, en medio del descontento por la guerra en Irán.
Durante un evento en la Casa Blanca, Trump afirmó: “No, creo que está haciendo un muy buen trabajo”, en respuesta a las informaciones de CBS News que indicaban que el presidente había estado discutiendo con sus asesores sobre la continuidad de Hegseth, quien es objeto de atención por parte de los demócratas para un posible juicio político.
Según CBS, el presidente aún no ha tomado una decisión sobre reemplazar a Hegseth, cuya situación se ha vuelto más crítica tras la victoria demócrata en las elecciones del martes, que les permitió recuperar el control de ambas Cámaras del Congreso.
Diversos sondeos indican que el descontento con la guerra en Irán, que ha elevado los precios de los combustibles y el costo de vida, ha sido un factor clave en la derrota republicana.
Trump también fue cuestionado sobre la posibilidad de que Hegseth ocupe el escaño que dejará libre la senadora republicana por Tennessee, Marsha Blackburn, quien ganó las elecciones para gobernador de ese estado.
El presidente comentó que Hegseth sería muy popular en el Senado, aunque aclaró: “no he oído nada al respecto” sobre su posible candidatura.
Tras su victoria, Blackburn tendrá la autoridad para decidir quién ocupará su asiento en la Cámara Alta a partir de enero, durante los dos años restantes de su legislatura.

