El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este miércoles que las fuerzas estadounidenses llevarán a cabo un ataque contra Irán esta noche, tras declarar el fin del alto el fuego. Esta advertencia se produjo en medio de un aumento de las tensiones entre ambos países en el Golfo y el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio de hidrocarburos.
Trump afirmó que Irán viola el acuerdo de tregua «cada día» y que la ofensiva estadounidense se intensificará. La situación se ha agravado desde que se reavivaron los enfrentamientos, lo que ha llevado a Estados Unidos a atacar objetivos en Irán después de que se reportaran bombardeos atribuidos a Irán contra embarcaciones en la región.
Aumento de precios del petróleo
Las declaraciones del presidente estadounidense provocaron un incremento en los precios del petróleo, con el barril de Brent del mar del Norte subiendo un 6% hasta los 79 dólares. En Londres, la cotización del Brent para entrega en septiembre alcanzó un aumento del 8%, mientras que el contrato de referencia estadounidense, el WTI, subió un 7.7%.
La agencia de noticias iraní IRIB reportó varias explosiones en el estrecho de Ormuz, incluyendo incidentes en la isla de Qeshm y en Bandar Abás, uno de los principales puertos de Irán. También se registraron explosiones en Bushehr, donde se ubica la única central nuclear civil del país.
El comando estadounidense en Oriente Medio, Centcom, informó que sus fuerzas atacaron más de 80 objetivos en Irán, incluyendo sistemas de defensa antiaérea y embarcaciones de la Guardia Revolucionaria. Estos bombardeos buscan «degradar la capacidad de Irán para seguir atacando el comercio internacional» en esta ruta estratégica.
Reacciones de Irán y otros países
La Guardia Revolucionaria de Irán respondió lanzando ataques contra instalaciones militares de Estados Unidos en Kuwait y Baréin. Un funcionario estadounidense declaró que las acciones de Irán son «totalmente inaceptables» y tendrán consecuencias.
Kuwait condenó los ataques de Irán, afirmando que comprometen los esfuerzos de desescalada en la región. Por su parte, Catar, que actúa como mediador entre Irán y Estados Unidos, instó a continuar el diálogo.
La Organización Marítima Internacional (OMI) informó que alrededor de 6.000 marinos están bloqueados en el Golfo debido al conflicto, condenando la reanudación de hostilidades entre ambos países. La situación en el estrecho de Ormuz sigue siendo crítica, ya que Teherán insiste en que no volverá a permitir la libre circulación por esta vital ruta marítima.

