El Décimo Juzgado de la Instrucción del Distrito Judicial de Santo Domingo dictó un auto de no ha lugar a favor del artista urbano Caonabo Enrique Mesa Ureña, conocido como Toxic Crow, al rechazar la acusación del Ministerio Público por un presunto fraude eléctrico. La fiscalizadora Martha Idalia Florentino, de la Procuraduría General Adjunta para el Sistema Eléctrico (PGASE), había formulado la acusación.
El caso también involucraba a otras personas y a la empresa Mercedes Liriano Auto Detailing, S.R.L.. Según el Ministerio Público, los imputados habrían sustraído 184,088 kilovatios-hora de energía eléctrica, con un valor estimado de RD$1,691,768.72, mediante una supuesta manipulación del sistema de medición de un establecimiento comercial en el ensanche Ozama.
Tras conocerse la decisión judicial, el abogado de Toxic Crow calificó el proceso como una persecución «malsana, abusiva y temeraria». Además, cuestionó las acciones de la PGASE, argumentando que se ha convertido en un mecanismo de cobro compulsivo en favor de las empresas distribuidoras de electricidad, perjudicando a los ciudadanos.

