Una mujer denunció haber sido agredida físicamente por un repartidor de Uber Eats tras reclamarle la entrega de una cena que, según ella, el motorista había marcado como entregada sin haberla recibido. El incidente ocurrió en un residencial de Santo Domingo y fue presentado este viernes en El Show del Mediodía.
Wanderlyn Herrera relató que había solicitado hamburguesas para ella, su esposo y su hija. Cuando el repartidor llegó a la entrada del residencial, marcó el pedido como entregado y se marchó sin que ella recibiera la comida.
Al darse cuenta de que no había recibido su cena, Herrera bajó desde su apartamento en el segundo piso y preguntó al personal de seguridad si habían visto al repartidor. El vigilante le confirmó que un motorista se había detenido, pero que se había ido poco después.
Decidida a resolver la situación, Herrera llamó al repartidor, quien insistió en que había entregado el pedido. Sin embargo, el vigilante corroboró que no había entregado nada a nadie. Cuando el repartidor regresó, Herrera comenzó a grabarlo con su teléfono para tener pruebas del incidente.
Según su relato, el motorista le exigió que le entregara el celular y, al negarse, la sujetó por el cabello y la haló con fuerza. El vigilante intervino para separarlos y evitar que la agresión continuara. Como resultado, Herrera aseguró que el repartidor le arrancó varios cabellos y le provocó un claro en la cabeza, lo cual puede demostrar con fotografías.
La mujer intentó presentar la denuncia en un destacamento policial cercano, pero le informaron que el departamento correspondiente estaba cerrado. Posteriormente, realizó el reporte a través de la aplicación de la Policía y recibió instrucciones para dirigirse a la fiscalía más cercana.
Uber Eats se comunicó con ella la misma noche del incidente, tomó su declaración y le aseguró que tomaría medidas contra el repartidor, ya que ese comportamiento no es tolerado. También se comprometió a colaborar con las autoridades y facilitar el proceso legal.
Durante su intervención en el programa, Herrera aclaró que no tenía la intención de exponer el caso en redes sociales, sino de presentar evidencias a la plataforma. Sin embargo, decidió compartir los videos después de lo ocurrido y lamentó que algunas personas la responsabilizaran por el incidente, a pesar de considerarse la víctima.
Finalmente, hizo un llamado a las plataformas de entrega para que refuercen los mecanismos de verificación de los pedidos, sugiriendo el uso de fotografías y códigos de confirmación para garantizar que las compras lleguen a sus destinatarios. También pidió que se establezcan consecuencias para quienes incurran en este tipo de comportamientos.

