El director y animador dominicano Tomás Pichardo Espaillat celebra el triunfo de «Olivia y las nubes», que ganó el Premio Platino a Mejor Película de Animación. Este reconocimiento, obtenido en los Premios Platino 2026, simboliza un avance significativo para la animación dominicana en el cine iberoamericano. La victoria se celebró en el Teatro Gran Tlachco, en Xcaret, donde se destacó el crecimiento de la industria local.
Pichardo reflexiona sobre los diez años de trabajo detrás de la película y el impacto que ha tenido en la comunidad cinematográfica. «Realmente no esperaba una reacción tan grande», comenta, subrayando que la conexión con el público, tanto local como internacional, demuestra que las historias dominicanas tienen un lugar en el ámbito global. «La idea nunca fue ganar premios; sino demostrar que en República Dominicana también podíamos hacer cine animado», añade.
«Olivia y las nubes» se distingue por su enfoque en temas emocionales y sociales, alejándose de los patrones tradicionales de la animación comercial. Pichardo explica que la diversidad de estilos de los animadores que trabajaron en la película se convirtió en parte de su identidad visual. «Decidí convertir eso en parte de la identidad de la película», señala.
La producción, que tomó una década, fue un proceso de aprendizaje y resistencia. «Hubo mucho tiempo tratando de descifrar cómo hacer este tipo de producciones», recuerda Pichardo, quien destaca que el equipo fue completamente dominicano, algo inusual en la industria. «Era súper importante para nosotros que todo el equipo de animación fuera dominicano», afirma.
El director considera que el crecimiento de «Olivia y las nubes» ha ido de la mano con el desarrollo de la industria local. «A medida que la película se fue formando, también la industria fue creciendo», asegura. Pichardo enfatiza la importancia de seguir formando a nuevos talentos y creando oportunidades para los artistas dominicanos.
La experiencia de realizar la película también ha tenido un impacto personal en Pichardo, quien reconoce que el proceso le ha enseñado sobre las relaciones humanas. «Me hizo más empático», reflexiona. Actualmente, trabaja en un nuevo proyecto que abordará el tema de la inmigración, un aspecto relevante en su propia vida.
Pichardo también destaca el papel crucial de la Ley 108-10 de Fomento de la Actividad Cinematográfica en la realización de la película. «Los fondos vinieron de ahí y eso permitió que pudiéramos producirla completamente en República Dominicana», explica. La consagración llegó en los Premios Platino, donde el director aún se siente emocionado por el reconocimiento.
Finalmente, Pichardo envía un mensaje de aliento a los jóvenes cineastas: «La idea es no rendirse. Seguir aplicando, seguir colaborando y mantener siempre esa hambre por crear». Su triunfo con «Olivia y las nubes» representa una victoria colectiva para la animación dominicana, demostrando que es posible alcanzar logros significativos en el cine iberoamericano.
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