La cifra de muertos por los terremotos ocurridos hace casi dos semanas en Venezuela ha ascendido a 3,685, mientras que el número de heridos se mantiene en 16,740, según el balance oficial presentado este martes. Este aumento representa 150 víctimas más en comparación con el informe del lunes.
El presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, informó que 6,462 personas han sido rescatadas, cifra que no ha cambiado desde el pasado jueves. Además, 17,907 personas han perdido sus viviendas, lo que ha llevado a la habilitación de 87 campamentos transitorios, cinco más que el día anterior.
Rodríguez, hermano de la mandataria encargada, Delcy Rodríguez, también mencionó que se mantienen en 856 los edificios afectados y en 190 los colapsados. Hasta el momento, 86,794 familias han recibido atención y se han distribuido 9,603 toneladas de alimentos.
Las autoridades han desplegado 29,567 efectivos del Ejército y de las fuerzas de seguridad, además de contar con un total de 28,362 voluntarios registrados. Sin embargo, la cifra de personas desaparecidas no ha sido actualizada desde el 25 de junio, cuando se contabilizaban 157 desaparecidos.
La iniciativa ciudadana ‘Desaparecidos Terremoto Venezuela’ ha registrado más de 30,000 reportes de personas cuyo paradero no ha podido ser confirmado. Este doble terremoto es el más mortífero que ha experimentado el país en el último siglo.
En 1967, un sismo en las proximidades de Caracas dejó 245 muertos y miles de heridos. Los recientes temblores han afectado a Caracas y a otros seis estados del norte del país, siendo La Guaira la zona más impactada, recordando la tragedia de un deslave en 1999.
Paises como Francia, Portugal y China continúan enviando ayuda humanitaria a Venezuela. Un grupo de doscientos mineros se ha unido a las labores de búsqueda para recuperar los cuerpos de las víctimas del doble terremoto.
La presidenta encargada ha solicitado asistencia a «países sísmicos» como Japón, Perú y Chile para que envíen especialistas, mientras los venezolanos siguen buscando a sus seres queridos entre los escombros.

