La electricidad comenzaba a restablecerse en Cuba este martes tras un apagón general que afectó a toda la isla, el tercero en menos de seis meses, debido a un bloqueo petrolero de Estados Unidos. Diez de las 15 provincias, incluida La Habana, ya estaban reconectadas al Sistema Eléctrico Nacional, aunque la baja producción de energía impide que el servicio llegue a todos los hogares. La empresa eléctrica de La Habana reportó que más del 65 % de la capital, que cuenta con 1,7 millones de habitantes, ya tenía electricidad.
La situación se complica por la escasez de combustible, que afecta el proceso de reactivación del sistema eléctrico tras su desconexión el lunes al mediodía. Las autoridades explicaron que una oscilación del voltaje, combinada con una baja generación eléctrica, fue la causa de la desconexión de la red. El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, responsabilizó a la política de sanciones de Estados Unidos y acusó a Washington de intentar provocar un estallido social en la isla.
Díaz-Canel calificó el bloqueo energético estadounidense de «genocida» y señaló que la falta de combustible para energizar las plantas prolonga la caída del Sistema Eléctrico Nacional. Los cortes de electricidad se han intensificado desde que en enero se impuso un bloqueo petrolero que dificulta la llegada de combustible para los grupos electrógenos, que complementan la generación de las viejas centrales termoeléctricas.
La Central Termoeléctrica Antonio Guiteras, la principal planta generadora del país, permanece fuera de servicio por reparaciones y ha sido paralizada más de quince veces desde inicios de año debido a fallas. Esta situación ha llevado a apagones que superan las 30 horas en La Habana y se extienden por varios días en otras provincias, a pesar de un programa de construcción de parques solares iniciado hace dos años.
Rebeca Ceballo, una jubilada de 73 años, comentó que los cubanos se han adaptado a las dificultades, afirmando que «estamos adaptados a lo bueno y a lo malo». Las relaciones entre Estados Unidos y Cuba se han deteriorado, especialmente tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, aliado del gobierno cubano.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, denunció el «implacable» embargo estadounidense durante un debate en la Asamblea General de la ONU, a pesar de la presión de EE.UU. para impedirlo. La sesión especial tuvo menos respaldo que las votaciones anuales contra el embargo, con 136 votos a favor, 9 en contra y 30 abstenciones.
Rodríguez afirmó que el gobierno de Estados Unidos lleva a cabo una guerra multidimensional contra Cuba que dura casi siete décadas y se ha intensificado en los últimos meses. En respuesta, el embajador estadounidense Mike Waltz rechazó las acusaciones y afirmó que «no existe ningún bloqueo estadounidense».
Ante la crisis, las autoridades cubanas aprobaron en junio un paquete de medidas sin precedentes para fomentar mecanismos de mercado, lo que representa una transformación del modelo económico vigente desde la adopción del socialismo hace casi 70 años.
Te puede interesar...
