El Teletón «Unidos por Venezuela» inició este sábado con el objetivo de recaudar 1,500,000 dólares para ayudar a los afectados por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron el país el pasado 24 de junio, según informó el canal privado Venevisión, organizador del evento.
Fernando Landeros, presidente de la Fundación Teletón México, comentó que el evento ha tenido un comienzo «espectacular» y expresó su esperanza de que se logre superar la meta de recaudación. Esta campaña benéfica se llevará a cabo durante 15 horas y concluirá a medianoche, siendo el primer formato de este tipo en el país desde los años 2000.
La transmisión, que comenzó a las 9:00 de la mañana (13:00 GMT), incluye una programación continua de radio y televisión, con la participación especial del Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles. Los donativos recaudados se destinarán a organizaciones como Cáritas Venezuela, el Hospital Ortopédico Infantil y Fe y Alegría.
Venevisión aclaró que todos los donativos, tanto nacionales como internacionales, se canalizarán a través de la plataforma de United Way Worldwide y su brazo ejecutor en el país, el Dividendo Voluntario para la Comunidad, del cual Venevisión es miembro activo.
Ramón Ostos, presidente de Dividendo Voluntario para la Comunidad, indicó que su organización comenzará a distribuir los fondos a partir del próximo lunes y hizo un llamado a la población para que realice donativos. «Sigue habiendo mucha necesidad», afirmó Ostos, enfatizando la importancia de ayudar en la reconstrucción de escuelas y en la dotación de prótesis para los damnificados.
La firma global Ernst & Young será responsable de la auditoría para garantizar la transparencia y trazabilidad de las donaciones. El doble terremoto dejó al menos 6,509 fallecidos, casi 18,000 damnificados, 856 edificios afectados y 190 colapsados, según datos oficiales.
El Banco Mundial estima que los daños físicos directos por los terremotos ascienden a 19,600 millones de dólares (alrededor de 16,900 millones de euros) y advirtió que una reconstrucción lenta podría obstaculizar la recuperación económica del país durante la próxima década.

