El Tribunal Supremo de Estados Unidos respaldó a Monsanto, fabricante del herbicida Roundup, al eliminar las advertencias sobre el glifosato. Esta decisión se produce tras una condena previa de una corte de Misuri que obligaba a la empresa a indemnizar a un demandante que desarrolló linfoma de Hodgkin tras su exposición al producto sin advertencias sobre posibles efectos cancerígenos.
Monsanto, que fue adquirida por Bayer en 2018, argumentó que la demanda carecía de fundamento legal, citando la Ley Federal de Insecticidas, Fungicidas y Rodenticidas (FIFRA). Esta normativa prohíbe a los estados imponer requisitos de etiquetado que sean diferentes a los establecidos por la legislación federal.
El Supremo determinó que la sentencia de Misuri contradecía el marco regulatorio federal, lo que llevó a revocar la condena que obligaba a Bayer-Monsanto a pagar más de un millón de dólares al demandante. Este alegaba que su enfermedad era consecuencia de la exposición prolongada al herbicida.
La resolución del tribunal podría tener un impacto significativo en cientos de litigios similares en distintos estados, donde miles de personas buscan compensaciones por daños relacionados con el uso de productos que contienen glifosato.
Evaluación de la EPA
Un aspecto clave del fallo es que la Agencia de Protección Medioambiental de Estados Unidos (EPA) ha evaluado el glifosato en múltiples ocasiones y sostiene que “no es probable” que cause cáncer en humanos cuando se utiliza según las indicaciones. Esta evaluación oficial refuerza la posición de que FIFRA no requiere advertencias específicas sobre cáncer en los productos que contienen esta sustancia.
La decisión del Supremo establece un precedente importante, afirmando que las regulaciones federales sobre pesticidas tienen prioridad sobre las iniciativas estatales que intenten imponer advertencias adicionales. Esto podría influir en futuras disputas legales relacionadas con productos químicos y agrícolas en el país.

