La empresa Sony enfrenta críticas por su decisión de dejar de fabricar discos para juegos de PlayStation a partir del 1 de enero de 2028, lo que podría consolidar su monopolio en la venta de videojuegos digitales. La medida, anunciada el 1 de julio de 2026, implica que los juegos solo estarán disponibles en formato digital a través de la PlayStation Store, limitando las opciones de compra para los consumidores. Esto ha generado preocupación sobre la falta de competencia en el mercado, ya que los jugadores no tendrían alternativas para adquirir sus juegos.
Aunque algunos argumentan que la digitalización es una tendencia en otros sectores, como la música y el cine, la situación en los videojuegos es diferente. En plataformas como Spotify o Netflix, los usuarios pagan una suscripción para acceder a un catálogo, mientras que los videojuegos digitales se venden a precio completo por unidad. La eliminación de los discos físicos también acabaría con el mercado de segunda mano, lo que restringiría aún más las opciones de los consumidores.
La libertad de empresa, reconocida por el Tribunal Constitucional, permite a Sony decidir cómo vender sus productos. Sin embargo, la Constitución dominicana prohíbe los monopolios y establece que el Estado debe intervenir para evitar abusos de poder en el mercado. La libertad de empresa no es absoluta y debe coexistir con la libre competencia.
Es importante señalar que la Ley No. 42-08 sobre Defensa de la Competencia define la posición dominante, pero tener ese poder no es ilegal por sí mismo. Lo que se prohíbe es el abuso de esa posición, como imponer precios y condiciones a los revendedores. Aunque Sony compite con otras consolas, una vez que un usuario compra una PlayStation, solo puede adquirir los juegos en la tienda oficial, a diferencia de los juegos de PC que tienen múltiples opciones de compra.
Las preocupaciones sobre el monopolio de Sony no son exclusivas de República Dominicana. Legisladores en México han denunciado a la empresa por su decisión de eliminar los discos físicos, argumentando que esto perjudica la competencia y obliga a los consumidores a comprar únicamente en la PlayStation Store. En el Reino Unido, una activista ha demandado a Sony por el porcentaje que retiene de cada juego vendido en su tienda digital, reclamando una compensación significativa. En Brasil, también se han solicitado investigaciones sobre la decisión de la empresa.
En República Dominicana, la situación se complica aún más, ya que la PlayStation Store no opera oficialmente en el país. Muchos jugadores dominicanos registran sus cuentas como si residieran en Estados Unidos, lo que infringe los términos de uso de Sony. La eliminación de los discos físicos dejaría a los usuarios sin un canal local para resolver problemas relacionados con sus compras digitales.
La reforma de la Ley No. 42-08, que el Senado ha anunciado como prioridad, representa una oportunidad para abordar estas preocupaciones. La legislación actual no contempla reglas para tiendas digitales como la PlayStation Store, que controlan el producto, el canal de venta y el precio. Aunque Sony tiene derecho a optar por lo digital, no puede utilizar esa decisión para controlar el acceso de millones de jugadores a sus productos.

