En el primer semestre de este año, se han realizado 23.6 millones de transacciones a través de la Liquidación Bruta en Tiempo Real (LBTR) en la República Dominicana, según datos del Banco Central. Aunque este sistema permite transferencias rápidas entre diferentes entidades bancarias, su funcionamiento aún no es tan instantáneo como su nombre sugiere. Sin embargo, se espera que esto cambie en 2027 con la implementación de una nueva plataforma de pagos instantáneos.
El gobernador del Banco Central, Héctor Valdez Albizu, anunció que la nueva plataforma operará 24/7 durante todo el año, permitiendo la acreditación de fondos «en segundos». Esta iniciativa busca revolucionar las transferencias electrónicas, promoviendo la digitalización de los pagos y fomentando la inclusión financiera para clientes tradicionales, pequeñas y medianas empresas, así como el público en general.
Las transacciones LBTR han mostrado un crecimiento constante en los últimos años, movilizando hasta 2 billones 318,556 millones 762,822 pesos solo hasta junio de este año. Este aumento se ha registrado a través de bancos múltiples, asociaciones de ahorros y préstamos, bancos de ahorro y crédito, e instituciones financieras no monetarias del sector público.
Durante su discurso por el septuagésimo noveno aniversario del Banco Central, Valdez Albizu destacó que los niveles de capitalización, rentabilidad y solvencia del sistema financiero dominicano son sólidos. A septiembre, los activos del sector financiero alcanzaron 4.6 billones de pesos, con un crecimiento interanual de 10.7%.
El patrimonio del sistema también ha crecido, aumentando 14.4% en el mismo periodo. La rentabilidad patrimonial (ROE) se situó en 23.1%, mientras que la actividad sobre activos (ROA) fue del 2.9%.
La morosidad del sistema financiero se ha reducido a 1.5%, lo que representa una disminución de 0.4 puntos porcentuales en comparación con el 1.9% registrado en septiembre del año anterior. Además, la solvencia regulatoria alcanzó el 18.9% en mayo, superando el mínimo del 10% requerido por la Superintendencia de Bancos.
Estos indicadores reflejan un sector financiero cada vez más robusto y moderno, donde la disminución de la morosidad y la sólida solvencia son fundamentales para la salud del sistema.

