La Sociedad Ecológica del Cibao (SOECI) alertó sobre las amenazas ambientales que enfrenta Santiago y otras áreas de la región Norte, destacando la expansión urbana desordenada y la intervención de recursos hídricos. Henry Abreu Domínguez, presidente de la entidad, expresó su preocupación por proyectos que podrían comprometer los ecosistemas y la seguridad de las comunidades debido a la falta de planificación territorial adecuada.
Abreu Domínguez enfatizó que la limitada participación de organizaciones ambientales y comunidades en la evaluación de iniciativas es un problema grave. Propuso ampliar las consultas públicas y permitir que la sociedad civil examine los permisos ambientales de proyectos estatales, argumentando que el Estado no debe ser juez y parte en estos procesos.
Proyectos en riesgo
Entre las intervenciones que preocupan a SOECI se encuentra la canalización soterrada del arroyo Hoya del Caimito, en El Embrujo I, Santiago. La organización se opone a esta obra por los posibles efectos negativos sobre la dinámica del arroyo y el manejo de aguas pluviales, especialmente en épocas de fuertes lluvias.
Otro proyecto que genera inquietud es la construcción de la Autovía del Ámbar, que podría afectar la cobertura vegetal y fragmentar hábitats. Abreu Domínguez subrayó la necesidad de evaluaciones ambientales rigurosas para identificar riesgos y establecer medidas de mitigación.
El ambientalista también destacó la presión que diversas actividades económicas ejercen sobre la cordillera Septentrional, un área clave para la conservación de cuencas hidrográficas. Esta cadena montañosa es vital para garantizar el abastecimiento de agua a las poblaciones y ecosistemas circundantes.
Abreu Domínguez advirtió sobre los riesgos que representan proyectos ganaderos, urbanizaciones y actividades mineras en esta zona, instando a una evaluación cuidadosa antes de su ejecución. La pérdida de hábitats naturales podría causar daños ecológicos irreversibles y comprometer el equilibrio ambiental.
Crecimiento urbano y planificación
SOECI también señaló el crecimiento urbano desordenado y la falta de planificación territorial como problemas críticos. La expansión hacia áreas naturales y márgenes de ríos aumenta la vulnerabilidad de las comunidades, según Abreu Domínguez.
Identificó deficiencias en la infraestructura, como la falta de vías de desahogo y sistemas de drenaje adecuados. Además, criticó la respuesta insuficiente de algunas autoridades ante denuncias ambientales y la falta de seguimiento en la protección de recursos naturales.
Abreu Domínguez aclaró que la posición de SOECI no es un rechazo al desarrollo, sino un llamado a que las iniciativas se realicen de manera sostenible y planificada. La organización aboga por un desarrollo que respete el derecho colectivo a un entorno saludable y equilibrado.

