La dermatóloga Rossy Núñez advirtió que la pérdida de cabello no siempre se manifiesta con una caída abundante, ya que en algunos casos el principal signo es un adelgazamiento progresivo que reduce la densidad capilar. Este fenómeno puede estar relacionado con factores como alteraciones de la función tiroidea, deficiencias nutricionales, enfermedades autoinmunes y cambios hormonales, entre otros.
Núñez explicó que no todas las alopecias producen una caída notable, y que algunas condiciones pueden comenzar con síntomas sutiles como picazón o ardor en el cuero cabelludo. Entre estas, mencionó las alopecias cicatriciales, como la alopecia frontal fibrosante y el liquen plano pilar, que requieren atención especial.
La alopecia androgenética femenina también puede pasar desapercibida, ya que muchas mujeres experimentan un adelgazamiento gradual en lugar de una caída abundante. Este tipo de alopecia se caracteriza por una raya central más ancha y una disminución del volumen del cabello.
Los cambios hormonales, especialmente los andrógenos como la dihidrotestosterona (DHT), pueden afectar la salud capilar. En mujeres, las alteraciones endocrinas y los cambios hormonales de la menopausia son factores que pueden contribuir a la pérdida de densidad capilar.
La deficiencia de hierro también juega un papel crucial, ya que este mineral es esencial para la actividad celular. Una falta de hierro, especialmente en casos de anemia, puede asociarse con una caída difusa del cabello, aunque no toda pérdida capilar se debe a niveles bajos de ferritina.
Perder entre 50 y 100 cabellos al día es considerado normal, pero es fundamental prestar atención a los cambios en la densidad y grosor del cabello. Núñez enfatizó que es más relevante observar estos cambios que simplemente contar los cabellos que se caen.
Las señales que deben ser motivo de consulta incluyen la disminución de la densidad en las regiones frontotemporales y molestias en el cuero cabelludo, como dolor o sensibilidad. En la alopecia androgenética, los folículos producen cabellos cada vez más finos, lo que puede llevar a una reducción visible de la densidad.
Ante la aparición de estos síntomas, la dermatóloga recomienda realizar una evaluación dermatológica para identificar el origen del problema. Conocer las causas de la caída del cabello es esencial para evitar la automedicación y detectar enfermedades que requieren tratamientos específicos.

